jueves, febrero 14, 2008

Tigre...amiga...que Ceres te bendiga...!!!


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La araña Tigre (llamada así obviamente por su cuerpo y patas manchadas) recibe el nombre científico de "Scytodes Glóbula". "Scytodes" es por su familia y me imagino que lo de "glóbula" debe ser porque tiene el trasero grande y redondo, como un globo (ahí tienen un sobrenombre cariñoso para alguna fémina que tenga características similares). Es inofensiva para el ser humano, pero lo mejor es que es depredadora de la araña de Rincón (Loxosceles Laeta), cuya picadura sí puede llegar a ser mortal para nosotros, provocando un síndrome infeccioso que se denomina loxoscelismo. En las fotos que tomé de esta cacería que se desarrolló en mi casa, la Tigre primero le escupe un fluido a su presa (por eso también le llaman araña "escupidora") que se convierte en una telaraña que la inmoviliza. Luego se acerca, le inyecta su veneno y comienza a almorzársela. Es notable como pese a que la de Rincón es más fornida y mucho más rápida de movimientos, el escupo de la Tigre resulta para ella un arma contra la cual no tiene defensa.

Bueno, tampoco se trata de estigmatizar a las de Rincón, que como su nombre lo indica viven en rincones, son muy tímidas y huyen velozmente cuando sienten ruidos o cambios de luminosidad. Su dieta no está compuesta de humanos precisamente, si no de pequeños insectos, (le encantan las moscas y similares) pero cuando se siente atacada y no puede huir, usa su única defensa, que es su picadura. Y nosotros sin querer podemos molestarla

Así que por favor, nunca, escucha bien, NUNCA, mates una araña Tigre, pues puede ser la que te salve la vida. Por el contrario, salúdalas y deseales una buena cacería.

Comprendiendo algo más las complejidades de la naturaleza, se entiende lo insensato que resulta muchas veces el temor atávico contra los insectos en general. Por cierto, esos temores son exacerbados por la publicidad de insecticidas, que nos incita a destruir indiscriminadamente esas pequeñas formas de vida, que en muchas ocasiones podrían ser nuestras grandes aliadas. Es una insensatez, pero una insensatez que resulta un gran negocio para Bayer y otras por el estilo, que nos venden armas para "matarlas bien muertas", aunque también nos envenenemos de paso a nosotros mismos.

Creo que lo que debemos desterrar de fondo, en la época de la gran crisis ecológica, es la idea de permanentemente querer violentar a la naturaleza, asumiendo en cambio el desafío de adaptarnos sabiamente a ella.

jueves, febrero 07, 2008

Doblete..¡¡¡

En esta ocasión logré dos capturas simultáneas...dos pájaros de un tiro (perdonen los hermanos pájaros la brutal analogía)

Disculpen las deficiencias técnicas, pero se me volvió a descomponer la cámara (la Nikon P-1 me ha salido pésima, ojo) y nuevamente debí defenderme con la cámara del celular.

Espero que pronto aparezcan capturas de otros combatientes del pedal para mantener limpias de chatarra tóxica nuestras ciclovías.

Aprovecho de contarles que en Acción Ecológica estamos preparando una manifestación cletera contra la rebaja del impuesto a los combustibles. Queremos invitar a las otras organizaciones y salir al paso del populismo inconciente de la Concertación. Quienes estén interesados en participar en la actividad, que será rodear en bicicleta el palacio de gobierno por 24 horas, por favor contáctense.

martes, febrero 05, 2008

Vocación de servicio


¿No les parece una hermosa foto?. La capté hace pocos días en la ciclovía de Pocuro. Ojalá los altos personeros de gobierno tuviesen la décima parte de la vocación de servicio del guardia cletero. Un superintendente ni se arrugó hace poco en cobrar $ 3.800.000 (unos US$ 7.000) por exponer en un seminario, mientras recibía además normalmente su sueldo.

Cacería Nocturna

Este otro tuvo la mala ocurrencia de dejar su máquina destruye-clima en la ciclovía de doctor Johow. Recibió su merecido.

A pedido de Rodrigo y Abdun Nur, publico los números de seguridad ciudadana de algunas comunas:

Santiago: 800 20 30 11

Providencia: 800 80 07 67

Ñuñoa: 800 20 40 15

Ignacio y José Molina aceptaron el desafío, pero no he visto anuncios de otras capturas. ¿Sólo yo me he encontrado con envenenadores de aire estacionados en ciclovías en el último tiempo?

Ojalá que hubiese patrullas de seguridad ciudadana en cleta, como en el post de Mendoza de más abajo. Bueno, en Providencia hay y en Santiago habían. Tal vez sería bueno ir a conversar para que las repongan, ya que prestarían un muy buen servicio, por ejemplo, patrullando la ciclovía de la Alameda, donde los tóxicos nos bloquean siempre los cruces.

miércoles, enero 23, 2008

Clemencia Cletera

A esta pastelita la cacé en la Ciclovía de Simón Bolivar, más o menos en la esquina con Suecia. Es la primera pieza que capturo en el territorio de mi querida Ñuñoa. El cacharro envenenador del aire estaba estacionado solo y cuando se acercan los funcionarios de la municipalidad, justo sale la conductora.

Les voy a contar toda la verdad. Esta captura no la contabilizaré en mi record, pues finalmente no fue multada. Los funcionarios le dijeron que tenían que cursarle la infracción de todas formas pues había un reclamante (o sea yo) que para más re...mate, estaba grabando todo. En ese momento ella me pide hablar. La tipa era bastante buena moza y pide disculpas...que no se volvería a repetir, etc. Los municipales me quedan mirando y...¿qué quieren que hiciera?...dije..."bueno...ojalá que respetes más de ahora en adelante"...les agradecí a los funcionarios y me fui.

¿Que si hubiera sido un guatón feo como el anterior? Hmm...igual...cuando alguien pide disculpas es difícil actuar distinto. Además, la noche anterior había visto "Impacto Total" y me dejó pensando bastante...esto de los buenos y los malos...es cierto, era automovilista, pero podía ser en otros planos una buena persona y a veces no queda sino creer que estaba siendo sincera en su arrepentimiento o que por último, en el futuro tendrá temor a ser multada.

Ojalá en mi próxima captura no salga nadie pidiendo disculpas, de lo contrario, no voy a avanzar mucho, je-je.

jueves, enero 17, 2008

De cacería...



Aquí tienen las imagenes de la última pieza que capturé. Era un pastelito que había estacionado su tóxico montón de fierros en una de nuestras sagradas pistas, la de Marín, entre Condell y Avda italia. Primero se hizo el humilde y después de tiró a pucho...algo se escucha en el video...pero el parte no se lo despintó.


Disculpen las falencias técnicas pero tengo mi cámara en el servicio técnico, así que me tuve que batir con el celular.


No podemos negar que el despliegue fue impresionante...parece que esa tarde estaban aburridos.


A mis hermanos y hermanas pedaleras les propongo que hagamos una suerte de campeonato y pongamos distintivos en nuestras naves, uno por cada uno de la plaga que logramos que sea sancionado. Claro, habría que tener el registro en video para certificar la captura. Sería algo así como los records de los pilotos de guerra en relación a los enemigos derribados.


Como me gustaría una competencia justa, les cuento mi modus operandi. El arma principal es un celular. Con él, primero llaman gratis a la seguridad ciudadana (el número de la de Providencia, donde he logrado mis dos piezas, es 800800767). Luego, cuando ésta o los paquidermos se hacen presentes, exigen que se curse el parte correspondiente y registran la escena. Si el guardia o paquidermo se niega, registran igual y me llaman para hacer la denuncia por incumplimiento de deberes.


Quizás así, logramos que las ciclovías sean respetadas, sin perjuicio de nuestro irrenunciable derecho a usar las otras vías cuando no tengamos vía exclusiva.

sábado, enero 12, 2008

Sobre Ecosocialismos



En El Mostrador se difundió hace poco un documento del economista Marcel Claude, que busca aportar a sentar en Chile las bases teóricas de una visión que el autor llama “eco-socialista”, adscribiéndose así a una tendencia ideológica que ha adoptado esa denominación en el mundo. Me parece un esfuerzo importante para levantar un pensamiento político propio desde el campo de la crítica a la devastación de la naturaleza. Lo considero además muy oportuno en estos tiempos. Hoy pululan en nuestros medios ciertos personajes que, para mantenerse vigentes, no dudan en transformarse en maquilladores, aplicando “ungüentos verdes” a los políticos que dirigen o han dirigido la depredación. Es sano, por lo tanto, como lo hace Claude, ayudar a esclarecer las responsabilidades, que hoy está tan de moda eludir.

Claude describe el proceso de acumulación de riquezas de los grandes poderes económicos en Chile y nos muestra con cifras cómo este se ha acrecentado durante los últimos gobiernos de la Concertación. Nos muestra también cómo esta acumulación tiene su raíz en la sobre explotación del trabajo humano, recogiendo así la tradicional crítica marxista, pero también en la sobre explotación de la naturaleza, integrando entonces la crítica ecologista. Nos parece que esta “ampliación” de la crítica marxista es un avance hacia una mirada más integradora y por lo tanto más explicativa de la realidad. Sin embargo, a nuestro juicio, resulta aún unidimensional para dar cuenta de la magnitud del desafío de preservar la vida en la Tierra.

En efecto, el análisis de Claude se reduce sólo al ámbito de la producción y concluye en el momento en que el capitalista vende su mercancía haciendo su ganancia a costa de trabajador y naturaleza. Pero resulta que ahí empieza la otra parte del ciclo económico: el consumo. Marx no profundizó en la fase del consumo. No es justo criticarlo por ello. La realidad que él percibía era la de pequeñas élites despilfarradoras y grandes masas de trabajadores carentes de lo esencial. Preocuparse de los impactos del consumo habría sido más bien una frivolidad intelectual en aquellos años. Pero hoy, cerca de 150 años después, las cosas son muy distintas.

La externalizacíon de los costos ambientales, implica que el capitalista puede producir pagando menores costos, por lo tanto, puede cobrar menores precios y con ello, maximizar el consumo social. Gracias a que los productores de celulosa envenenan los ríos, puede producirse papel barato, que por serlo, queda disponible fácilmente para nuestro uso y abuso.

En síntesis, una parte del deterioro de la naturaleza se la embolsan los capitalistas y la otra, los consumidores, entre los cuales estarán los mismos trabajadores. Esa es, a mi juicio, una visión que da cuenta en mejor forma de la complejidad del proceso económico, logrando inter-ligar sus distintos aspectos. Al hacerlo, muestra una realidad bastante diversa de la que ofrece un socialismo ecologizado.

El no considerar adecuadamente la fase del consumo en el análisis económico, tiene a mi juicio dos consecuencias políticas muy peligrosas. La primera, es no visibilizar que el consumismo tiene un efecto narcótico sobre los que a él acceden. La segunda, quizás con mayores implicancias éticas, es que no muestra las responsabilidades de cada uno de nosotros, en tanto partícipes de los procesos de consumo, en los daños que está sufriendo la Tierra. Como consecuencia, minimiza el papel del cambio conductual personal.

Fuerzas para el Cambio

En relación al primer punto, resulta interesante evaluar el postulado que hace Claude, desde una clara inspiración socialista, al reafirmar “como sujeto de la historia a los trabajadores”. Cabe preguntarse si los trabajadores chilenos de hoy, se corresponden más con aquellos proletarios que “sólo tenían cadenas que perder”, a los que exhortaban Marx y Engels en el Manifiesto Comunista, o si más bien tienden a parecerse cada día más a aquellos que según Marcuse, han perdido el interés en cambiar las cosas, de tanto tomar cerveza viendo el fútbol en la tele (hoy en su buen plasma) o de tanto sacarle brillo al autito. Probablemente, se trata de una mezcla.





Pero de ser válida, al menos en parte, la idea marcusiana de la domesticación de amplios sectores de trabajadores, quizás sería necesario una reflexión más profunda que permita vislumbrar más claramente a aquellos sectores que efectivamente tienen contradicciones con la actual forma de dominación y depredación y que podrían liderar cambios que apunten a la justicia social y a la sustentabilidad. Seguramente, ciertos sectores de trabajadores. Quizás los migrantes, un sector cada vez con más peso en Chile. Especialmente, nuestras naciones originarias, que reivindican alternativas de vida distintas al etnocéntrico mito del “desarrollo” y que hoy encabezan procesos políticos refundacionales de estados latinoamericanos, como en Bolivia y Ecuador.







Revolución Personal

La segunda consecuencia de la no consideración de la fase del consumo en el análisis económico que hace Claude, es que no identifica las responsabilidades de cada uno de nosotros en el deterioro del planeta. Por ello, no visibiliza tampoco las potencialidades del cambio conductual personal, en tanto antesala del cambio social. Este aspecto resulta central para diferenciar un enfoque ecologista integral, de un enfoque izquierdista “ecologizado”.

El izquierdismo, como su nombre lo indica, ve las cosas desde un lado y con buenos fundamentos, acusa al capitalista. El ecologismo, tratando de entender mejor las cosas, sin duda que también acusa a los grandes depredadores, pero al mismo tiempo, evalúa la responsabilidad de cada uno de nosotros en el daño a la Tierra.

En Chile, más que procesos productivos, se desarrollan procesos “extractivos” de la riqueza de la naturaleza. Al mismo tiempo, hay amplios sectores de la población sumidos en la pobreza. Si esa fuese toda la historia, el planteamiento de Claude sería completamente suficiente para fundar una política. Sin embargo, Chile también es un país donde se expande el consumismo capitalista. Ese consumismo es también causa directa de graves problemas ambientales.

Por ejemplo, la contaminación atmosférica de Santiago, uno de los mayores problemas ambientales del país, está generada en buena medida por el crecimiento del parque automotor. Evidentemente, no sólo Luksic, Angelini, Matte y sus secuaces más directos usan automóvil. Hay alrededor de 1.200.000 vehículos circulando por las calles de Santiago, envenenando el aire de esta ciudad y contribuyendo a que Chile sea el país latinoamericano donde más han crecido las emisiones de gases de efecto invernadero.

Chile, es un país donde mucha gente tiene problemas para alimentar a su familia. Sin embargo, es también un país donde crece la obesidad al punto de constituirse en un problema de salud pública. Tenemos aún muchas lacras de país pobre y al mismo tiempo, ya tenemos muchas lacras de país ahíto. Somos ambas cosas y frente a ambas es necesario generar una alternativa.

El ecologismo, a mi juicio, propone una nueva ética. Una ética que genera indignación al darnos cuenta del daño y del abuso que se comete contra los más desposeídos, contra las futuras generaciones humanas, contra otros seres. Pero al mismo tiempo, es una ética que genera vergüenza, al mostrarnos nuestra propia responsabilidad en ese daño. La indignación y la vergüenza en este caso no se contraponen ni nos paralizan. Por el contrario, nos hacen buscar la coherencia y así, nos fortalecen, para no soportar el daño injusto que causan otros y evitar causarlo nosotros a los demás. Tal vez, como se ha dicho, todo esto se resuma en “vivir sencillamente, para que otros puedan, sencillamente, vivir”.

La conclusión de la propuesta de Claude sería que se debe desplazar del poder a los políticos serviles de los grandes depredadores y reponer propuestas que miren al bien común. En eso no podemos sino coincidir. Sin embargo, creo que no debemos esperar ningún gran evento político para iniciar el cambio. La transformación hacia otras formas de vida más respetuosas, la podemos comenzar en nosotros mismos, en este mismo momento y tan radicalmente como nuestra fuerza interna nos permita.

Quizás, más que construirle una ampliación verde a la vieja y derruida casona socialista, sea necesario construir sobre nuevos y firmes cimientos, que nos permitan alcanzar una mayor altura y por lo tanto, obtener una visión más amplia del mundo en que nos ha tocado vivir. Desde esa amplitud, puede ser posible una nueva síntesis de ética y política. Una síntesis que demuestre lo que nos dice Riechmann: La Política se justifica en la medida en que constituye una Macroética y la Etica, no es más que la buena forma de gobernarnos a nosotros mismos, una Micropolítica.

martes, noviembre 27, 2007

¿Subsidio al Transporte Motorizado?




Publicada en El Mostrador, 17 de noviembre de 2007.

Recientemente leíamos una columna del diputado Esteban Valenzuela, uno de los pocos parlamentarios regionalistas, donde explicaba las razones para votar negativamente a un nuevo subsidio al Transantiago. Valenzuela justifica su rechazo al subsidio, por cuanto estima que esta medida discrimina a favor de la hipertrofiada capital. Plantea que en lugar de ello, “lo que correspondería aprobar en el presupuesto es un subsidio al transporte colectivo de los chilenos, y no sólo focalizado en la Región Metropolitana”. Desde una perspectiva regionalista, su planteamiento parece impecable. No pueden haber subsidios que hagan más barato vivir o producir en Santiago, si es que se pretende avanzar en la regionalización del país.

El Gobierno con seguridad no apoyará un planteamiento como el de Valenzuela. Ello, por cuanto no se atreverá a sincerar los costos del transporte público, cuando este aún sigue careciendo de los niveles de dignidad básica para los usuarios de la capital. Además, este sinceramiento conspira contra el populismo centralista que resulta cada vez más rentable conforme se acercan períodos electorales.

Pero aquí queremos ir un paso más allá de lo planteado por el diputado Valenzuela. No sólo no es conveniente subsidiar el transporte en Santiago. En nuestra opinión, y contrariamente a lo que el parlamentario propone, no es conveniente subsidiar el transporte motorizado en ningún lugar, al menos de este planeta. En efecto, el transporte motorizado es una actividad que genera diversas externalidades negativas, como contaminación atmosférica, acústica, visual, congestión, accidentabilidad. En el medio urbano, el transporte motorizado es una de las actividades más dañinas.



Una sana política buscará acercarse al “óptimo social” de transporte, lo que significa que este debe pagar todos los costos que actualmente externaliza y por supuesto, no recibir subsidio de ninguna clase. Una sana política que apunte a la necesaria regionalización, pero al mismo tiempo a la sustentabilidad, buscará internalizar todos los costos del transporte motorizado, en Santiago y en las otras regiones. Con esa internalización pareja de costos, salen ganado las otras regiones, sencillamente porque las distancias a recorrer serán generalmente menores en todas las demás ciudades de Chile en comparación con la capital.

Por cierto que la internalización de costos del transporte debiese comenzar por el transporte privado, el funesto automóvil particular, que es la forma más dañina e ineficiente de transportar personas. Parlamentarios y auto-ridades de gobierno tendrían muchos ejemplos que dar en ese sentido.

El plantear que no existan subsidios generales a ningún tipo de transporte motorizado, no significa que no haya que apoyar directamente a las personas carenciadas que no alcanzan a cubrir sus necesidades básicas. Pero ese subsidio directo a las personas no distorsiona la asignación de recursos a favor de una actividad dañina, como si lo hace un subsidio general a las tarifas del transporte.

Creemos que políticas que apunten a la sustentabilidad deben contribuir a reducir las necesidades de transporte de las comunidades. En la época del cambio climático, uno de cuyos responsables principales es el transporte motorizado, debemos apuntar a “acortar las líneas de abastecimiento”, para usar el lenguaje estratégico. En la época de energía cada vez más costosa, debiésemos orientarnos a construir ciudades más compactas; trabajo más cerca del hogar, cuando no trabajo en el hogar (teletrabajo); subcentros cívicos; establecimientos educacionales de calidad cercanos a los lugares de residencia; lugares de producción de alimentos próximos a las ciudades; espacios naturales integrados en lo urbano que permitan recreación sin largos desplazamientos. Por cierto, vías seguras para las nobles bicicletas. Estas son algunas de las líneas políticas a las cuales deberían destinarse los recursos públicos. Sin duda, no a subsidiar una actividad dañina como es el transporte motorizado. Sustentabilidad es sinónimo de cercanía.

domingo, abril 15, 2007

Se Hizo Justicia

Weno...un poquito.

El otro día iba yo por la ciclovía de Antonio Varas al llegar a Providencia, cuando me encontré con uno de la plaga que bloqueba parcialmente el paso de nuestras nobles naves. Me detuve y esperé que pasara algún paquidermo o guardia municipal...y pasó ¡¡¡¡....El de la plaga se fue con su buen parte y tendrá más cuidado de bloquearnos una ciclovía para la otra.

Claro, lo ideal habría sido que además el guardia fuera ciclista y no motorizado, como el poli mendocino de abajo, pero...para allá vamos.

¡ Viva la Regeneración Ciclista de la Tierra !
¡ Abajo la Plaga Automovilista !

La "Ley" en Cleta



En algunas cosas, nuestros hermanos de allende Los Andes son bastante más civilizados que nosotros.

Por ejemplo, esta imagen corresponde a un poli mendocino que capté en plena acción. Cumplió con su deber al multar a un integrante de la plaga automovilista que está destruyendo el planeta.

Ojalá, más temprano que tarde, tengamos a Carabineros también operando de esta forma, haciendo honor a su verde uniforme.


¡ Viva la Regeneración Ciclista de la Tierra !
¡ Abajo la Plaga Automovilista !

sábado, diciembre 09, 2006

"Freud y Lagos Weber" *


Existe una época del desarrollo en los niños, en que los padres representan las máximas virtudes. Es un tiempo de admiración ciega, que suele terminar más o menos abruptamente en la adolescencia. Sin embargo, hay casos en que esa admiración ciega e incapaz de crítica se prolonga hasta la adultez. Estamos entonces ante un transtorno, estudiado en profundidad por Freud. Este puede llevar al individuo a una incapacidad para percibir rasgos relevantes de la realidad. En esos casos, se requiere tratamiento y el pronóstico es generalmente favorable.

Al parecer, el ministro Lagos Weber sufre de un transtorno como el descrito. A muchos les puede haber provocado incluso cierta ternura la forma como el Ministro Secretario General de Gobierno se refirió a su padre, en relación a los casos de corrupción descubiertos en el último tiempo. El Ministro llamó a su papá “Reserva Moral de Chile”. Sin embargo, atendida la adultez de Lagos Weber, el caso debiese generar preocupación.

En efecto, la tierna afirmación del Ministro no resiste la menor contrastación con la realidad. La verdad es que por donde ha pasado Lagos, siempre han ocurrido cosas raras. ¿Alguien recuerda el caso de las “Aulas Tecnológicas”, ese equipamiento por el que el Ministerio de Educación pagó varias veces su valor a un empresario español ligado al PSOE? ¿Alguien recuerda quién era el Ministro de Educación bajo cuya gestión se realizó la curiosa operación?... Por supuesto, Lagos nada supo.

Dentro de este “Inventario de las Sombras”, se encuentra, cómo no, el mar de irregularidades que convirtió al Ministerio de Obras Públicas en el epicentro de la corrupción en Chile. Sobresueldos, triangulaciones y demases fueron el pan de cada día. Los directamente implicados fueron los hombres de mayor confianza de Lagos, como su propio pariente, Matías de La Fuente. Por supuesto, Lagos nada supo.

Pero hay un caso donde nos consta que el ex-Presidente sí supo. Sucedió al comienzo de su mandato. Como parte de la repartición del botín electoral, Lagos nombró como su primer Subsecretario de Pesca, al hasta entonces empresario salmonero y presidente de Salmón Chile, Daniel Albarrán. Lagos no tuvo escrúpulos, en este caso, en poner “al gato a cargo de la pescadería”, algo impresentable desde el punto de vista ético. Pero Lagos no sólo cometió ese acto, sino que cuando algunas organizaciones ambientales denunciamos el hecho a los tribunales por ser constitutivo de delito, el mandatario recurrió a todos los medios para quedar en la impunidad. Cuando en el marco de la investigación judicial en curso, pedimos la comparecencia de algunos testigos claves, Lagos se movilizó rápidamente para acallarlos. Eso sucedió con un diputado de la Concertación que había conocido los entretelones del caso y que había sido muy crítico con la designación de Albarrán. El Estadista citó a Palacio al parlamentario y lo instó a que no dijera en estrados lo que debía decir. El diputado se doblegó y cambio su versión a la hora de comparecer al llamado de los tribunales. Así, la causa pudo ser archivada. Esto lo supimos posteriormente, de boca del mismo diputado, que avergonzado, trataba de explicarnos su sorprendente cambio.

Ese es el verdadero Lagos, el que está detrás de las frases rimbombantes y de los arranques autoritarios.

Dadas estas características de Lagos, nadie debió extrañarse cuando tampoco tuvo inconvenientes en compartir la mesa con Luksic, en los precisos momentos en que sobre este “destacado empresario” pesaba una orden de captura internacional. Al fin y al cabo, Luksic era perseguido en Perú sólo por actos de corrupción. “Hojarasca”, debe haber pensado Lagos.


Señor Ministro, ese es Papá. Puede ser doloroso, pero ya debe enfrentarlo.




Publicado en El Mostrador, 8 de diciembre de 2006.

viernes, julio 07, 2006

¡¡¡ VIVA LA REGENERACION CICLISTA DE LA TIERRA !!!


A propósito del alza del precio internacional del petróleo, hemos visto en los últimos días un verdadero peregrinaje de distintos sectores políticos hacia el Ministerio de Hacienda, solicitando una rebaja del impuesto a los combustibles.
A algunos pareciera que el impuesto a los combustibles les resulta injustificado; pero sin dudas, es uno de los gravámenes que tienen mayor fundamentación hoy en Chile y en el mundo. Los costos que impone el tráfico motorizado a nuestra sociedad son innumerables. A título meramente ejemplar señalemos:

· Muerte y enfermedad por el aire que envenena.
· Muerte y daño para las personas por los accidentes que causa.
· Pérdida de la paz por el ruido de motores, bocinas usadas indiscriminadamente e infernales alarmas.
· Congestión, que aumenta la contaminación del aire y el ruido.
· Derroche de importantes recursos financieros y de la escasa tierra fértil para edificar nuevas vías y estacionamientos.
· Destrucción del tejido urbano causado por la construcción de autopistas.
· Mayor dependencia económica del país por la importación de combustibles.
· Daño a la biósfera por la emisión de gases de efecto invernadero.

Aún no estamos ni siquiera en condiciones de dimensionar el daño para la humanidad que está provocando el desequilibrio del clima del planeta, causado principalmente por la quema de combustibles fósiles. ¿Cuál es el impuesto justo para compensar ese daño?

Estudios recientes han demostrado que el material particulado que los motores emiten y los vehículos recirculan provoca daño genético. ¿Cuál es el impuesto justo para compensar un daño en nuestros futuros hijos, nietos, bisnietos....?

El impuesto a los combustibles no puede compensar ni remotamente los daños provocados a la humanidad presente y futura y a todos los otros seres de la biósfera por la adicción petrolera de nuestra sociedad. Debiese por tanto ser aumentado, como un mecanismo que desincentive efectivamente una conducta profundamente dañina. Al menos su mantención, combinada con el alza del precio internacional, permite que se restrinja su uso y que exista un incentivo para en primer lugar, reducir el derroche y en segundo lugar, desarrollar energías renovables y mucho menos destructivas.

Desgraciadamente, es posible observar una profunda incoherencia en las políticas públicas de los últimos gobiernos en Chile sobre este tema tan central. Si bien es cierto hasta el momento se ha mantenido el impuesto, ya antes se subsidió la adicción petrolera mediante la “estabilización del precio”. En el transporte de larga distancia, el gran impulso ha ido justamente para desarrollar el transporte carretero, mientras que el ferroviario, si bien ha presentado una pequeña modernización, ni siquiera alcanza los niveles de cobertura que tuvimos en Chile cuarenta años atrás. En la urbe, el Presidente inaugura orgulloso autopistas urbanas, que son un gran estímulo al uso del automóvil, así como los estacionamientos subterráneos en el centro de la ciudad. Lo que es aún más grave, favoreciendo a los grandes especuladores inmobiliarios, se ha dado luz verde a la expansión urbana sobre las tierras agrícolas, que alarga las distancias que es necesario recorrer y al mismo tiempo nos priva de fuentes cercanas de abastecimiento de productos agrícolas.

El modelo de transporte que se impone hoy es insustentable y nos hace cada vez más vulnerables. Como bien lo saben los militares, alargar las líneas de abastecimiento es una de las formas más seguras de ser destruido. Lo que se requiere es una profunda modificación de nuestras formas de vida, que apunte fundamentalmente a la reducción del transporte y a reemplazar transporte destructivo por otro más inocuo. En el primer campo, las modernas tecnologías de comunicación están haciendo ya un aporte muy relevante, con el surgimiento de fenómenos como el tele-trabajo y la tele-educación o en alguna medida el tele-comercio. En el segundo, un real fomento del transporte ferroviario en las largas distancias y del transporte no motorizado en la ciudad, peatonal o en bicicleta, ofrecen muchas posibilidades de disminuir nuestro impacto sobre el planeta sin reducir nuestra calidad de vida, sino incluso, mejorándola. Pensemos en la no inusual imagen de un deportivo ciclista versus la de un obeso automovilista, encerrado en su asfixiante habitáculo en medio de la congestión urbana. Liberarse de la adicción petrolera, como liberarse en general de toda adicción, es un avance hacia una mayor plenitud humana.

Luis Mariano Rendón E
Coordinador
Movimiento Acción Ecológica

domingo, mayo 14, 2006

La Mano del Estadista

El ex presidente Ricardo Lagos saltó a la fama por el hábil uso de su dedo índice, el cual esgrimió a guisa de florete, para desafiar televisivamente a Augusto Pinochet.

Sin embargo, una vez que asume la presidencia, Ricardo Lagos demuestra que posee una gran habilidad con toda su mano, no sólo con uno de los dedos. Esa habilidad le permitió usar su diestra en forma versátil de acuerdo al tipo de desafío que debía enfrentar en la conducción de los altos intereses de Chile.

Todos recordamos el episodio en que el distinguido empresario, Andrónico Luksic, fue acusado por los tribunales peruanos de tráfico de influencias con el señor Vladimiro Montesinos. Esto, para viabilizar uno de sus emprendimientos, cuestionado por razones ambientales. En esos días, la mano de Lagos fue cálida y protectora y se extendió en auxilio de la persona y honra del compatriota. Lagos no dudó en compartir la mesa con el señor Luksic, en los precisos momentos en que se despachaba contra éste una orden de captura internacional. Ese fue un gesto de solidaridad con un chileno perseguido, que el país jamás olvidará. Resultado de muchas cosas, los tribunales peruanos declararon prescrita la responsabilidad penal del señor Luksic, aunque su contertulio, el señor Montesinos, fue condenado por el mismo caso a 4 años de prisión.

En relación, en cambio, al conflicto mapuche, la mano de Lagos supo ser firme y castigadora. Empleando con sabiduría una de las obras de su antiguo contendiente, no le tembló el pulso para usar la Ley Antiterrorista en la persecución de los ilícitos cometidos, aún cuando existiese una normativa común que sancionara los mismos hechos. Había que dar una señal enérgica de que la justicia se aplica, sin distinciones.

Luis Mariano Rendón, abogado, profesor de Derecho Ambiental y Etica Ecológica

viernes, mayo 05, 2006

Disculpe, Presidente Morales.


Llama la atención hasta dónde el fanatismo ideológico puede llevar a una persona, aparentemente inteligente y con largos estudios, a actuar en forma extremadamente torpe. Esto puede ser penoso cuando quien así procede es un particular, que no compromete más que su propio prestigio e intereses. Pero cuando el fanático habla no por él, sino representando supuestamente a una Nación, el tema es grave.

En un acto de profunda deslealtad hacia un pueblo hermano, en los momentos que más apoyo necesitaba, el canciller chileno, Alejandro Foxley, obnubilado por su fanatismo neoliberal, se dio el lujo de atacar la nacionalización de los hidrocarburos bolivianos decretada por el Presidente Evo Morales. En efecto, casi más rápido que los representantes de los países cuyas trasnacionales eran afectadas, Foxley declaró, amenazante, que con su decisión Bolivia “afectaba los procesos de integración en Latinoamérica”. Habló al día siguiente del anuncio boliviano, demostrando que decía sólo lo que salía de su pequeña alma mercantilista y que ni siquiera había habido un mínimo análisis político de la situación. Con esto, Foxley clavaba un puñal por la espalda a un país que está haciendo esfuerzos para terminar con el saqueo que históricamente ha sufrido de sus riquezas, saqueo que ha sido un común denominador de nuestra América Latina.

Las torpes declaraciones de Foxley no sólo demostraron la falta del más mínimo sentido latinoamericanista, sino que también, la carencia del tino político básico que debe poseer un ministro de relaciones exteriores, sea cual sea su ideología. Al parecer, Foxley no pudo esconder la ira que le provoca el que un pueblo decida escribir la historia por su propia mano y que no siga sumisamente los dictados del mercado global. Cómo no adivinar en sus palabras, el desprecio que le causa a él, doctorado en economía en una Universidad del Imperio, como tantos fraudes de economistas que han sido funcionales al saqueo, el atrevimiento boliviano. El atrevimiento de una Nación que desafía los supuestos de la doctrina que él bebió ávida y sumisamente en el manantial del norte. Cómo no adivinar también, detrás de las apresuradas bravatas del ministro carapálida, el desprecio racista por quien es representante de un pueblo originario de estas tierras, que decide ser la voz de su gente y no un servidor de los poderosos.

Nos preguntamos, ¿atacó Bolivia la decisión legítima del pueblo chileno de nacionalizar su cobre en 1971?. Por supuesto que no. Lo que recibió Chile de Latinoamérica cuando el Congreso Nacional aprobó por unanimidad la nacionalización de nuestra principal riqueza, fue respeto. Bolivia y todos nuestros vecinos, respetaron. En muchos casos recibimos cariño, un profundo apoyo e incluso admiración, pues los pueblos sabían que la lucha de Chile era la de todo el continente.

Es cierto que la nacionalización del cobre chileno es un tema de interés más bien histórico, pues la dictadura de Pinochet y luego los gobiernos concertacionistas, han vuelto a entregar el cobre a las transnacionales. Hoy la empresa estatal, CODELCO, extrae sólo el 30%, y el 70% se lo llevan transnacionales de origen fundamentalmente norteamericano, dejando en Chile sólo migajas y claro, una gran devastación ecológica. Pero el paso histórico dado por Bolivia debiera demostrarle a Foxley que los vientos de la historia comienzan a soplar en otra dirección, distinta de la que aprendió en sus manuales gringos.

La falta de criterio demostrada por Foxley queda expuesta en toda su desnudez, cuando leemos las declaraciones de los presidentes de Argentina, Venezuela y Brasil, que deciden apoyar la decisión boliviana. Explícitamente, el gobierno de Brasil señala "…la decisión del gobierno boliviano de nacionalizar las riquezas de su subsuelo y controlar su industrialización, transporte y comercialización, es reconocida por Brasil como inherente a su soberanía”. Lógicamente, Brasil, cuya empresa Petrobras fue afectada por la nacionalización, buscará un acuerdo que preserve razonablemente sus intereses, pero en el marco del respeto a la decisión boliviana. El secretario de estado para asuntos exteriores de España, Bernardino León, se manifestó también en términos de respeto a la decisión boliviana, al llegar a La Paz para negociar los términos en que esta se implementará respecto de los intereses españoles. Es decir, como decimos en Chile, Foxley, ridículamente, fue “más papista que el Papa”. Tanto, que debió aparecer la Presidenta, relativizando sus declaraciones.

El paso dado por Bolivia debiese alegrar a todo latinoamericano bien nacido. Que su riqueza en hidrocarburos, un don de la Tierra esencialmente agotable, empiece a beneficiar principalmente a los bolivianos, es una gran noticia. El bienestar de Bolivia es el bienestar de Latinoamérica. Eso es una verdad del tamaño de la cordillera de los Andes. Los pueblos del continente son solidarios y son, verdaderamente uno. Esto no es una declaración de buenas intenciones, sino una realidad que los fenómenos de migración al interior del continente se encargan de demostrar. Tenemos un destino común, les guste a algunos o no.

Como dijo un trovador en una ocasión, es una gran responsabilidad hablar a nombre de un pueblo, pero creo que no me equivoco si a nombre de la gran mayoría de los chilenos, pido disculpas al Presidente Morales y al pueblo boliviano por la torpeza del Canciller chileno.

Luis Mariano Rendón, abogado, profesor de Derecho y Etica Ambiental, coordinador del movimiento Acción Ecológica. lmrendon@accionecologica.cl

viernes, abril 28, 2006

Lagos, la Etica y el Poder


Etimológicamente, mentir está emparentado con mente. Ambos vienen de la misma raíz indoeuropea “mn-ti” que significa “pensamiento”. La relación es, evidentemente, que en el caso de la mentira, hay una creación mental a través de la cual se pretende ocultar la verdad. Como es una creación mental, seguramente las personas a las que se les atribuye una inteligencia sobresaliente, también pueden pensar que tienen una capacidad especial para mentir eficazmente.

Pero como decía mi abuelita, transmitiendo la sabiduría antigua de nuestro pueblo, “más luego se pilla a un mentiroso que a un ladrón”. Y parece que ese adagio popular termina siempre resultando cierto. Muchos, en la cima del poder, seguramente piensan que están inmunes y que podrán ocultar permanentemente lo que no les conviene. Pero la verdad parece que tiene una impertinente tendencia a aflorar. Al igual que las plantas, ama la luz del sol y la busca, la persigue. Eso lo ha aprendido muy bien Pinochet, que seguramente jamás se imagino que sus crímenes y robos serían descubiertos y juzgados.

El significado del mentir está ligado a negarle la verdad a quien debe saberla. Miente, no solamente quien dice expresamente algo contrario a la verdad, sino también quien no dice lo que debe decir, quien omite la verdad. De allí la conocida exigencia judicial a quien presta testimonio: “¿juráis decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad?”.

Quien ahora ha empezado a conocer la tendencia heliotrópica de la verdad, es el ex presidente Ricardo Lagos. Hoy está quedando en evidencia que durante su mandato logró ocultar muchas cosas que no le convenían. Seguramente eso estuvo en la base de la alta aceptación que mostraba en las encuestas de popularidad.

Durante algún tiempo al menos, Lagos logró ocultar, por ejemplo, que había nombrado a representantes de intereses económicos privados para que gestionaran los asuntos públicos relativos a las mismas áreas donde realizaban sus negocios. Se violaron así las escasas normas sobre probidad existentes en Chile. Esto sucedió con su primer subsecretario de pesca, el hasta entonces empresario salmonero y presidente de Salmón Chile, Daniel Albarrán. Lagos no tuvo escrúpulos, en ese caso, en poner “al gato a cargo de la pescadería”, para seguir con nuestros refranes. Cuando a partir de una denuncia nuestra, los tribunales investigaron este tema, que además de falta administrativa constituía el delito de nombramiento ilegal de funcionario público, Lagos se movilizó rápidamente para acallar a los testigos que llamamos a declarar. Eso sucedió con un diputado de la Concertación que había conocido los entretelones del caso. El Estadista citó a Palacio al parlamentario y lo instó a que no dijera en estrados lo que debía decir. El diputado se doblegó y cambio su versión a la hora de comparecer al llamado de los tribunales. Así, la causa pudo ser archivada. Esto lo supimos posteriormente, de boca del mismo diputado, que avergonzado, trataba de explicarnos su sorprendente cambio.

Pero hay otros casos en que la verdad todavía no ha logrado ser dilucidada. ¿Alguién recuerda el caso de las “Aulas Tecnológicas”, ese equipamiento por el que el Ministerio de Educación pagó varias veces su valor a un empresario español ligado al PSOE? ¿Alguién recuerda quién era el Ministro de Educación bajo cuya gestión se realizó la curiosa operación?...Correcto, el mismo.

Dentro del “Inventario de las Sombras” del Estadista, se encuentra, cómo no, el mar de irregularidades que convirtió al Ministerio de Obras Públicas en el epicentro de la corrupción en Chile. Sobre eso, ha dicho don Ricardo que desconocía lo que ocurría en materia de sobresueldos, triangulaciones y demases. Desconocía todo, pese a que los directamente implicados eran sus hombres de mayor confianza, como Carlos Cruz. o su propio pariente, Matías de La Fuente. ¿Alguién cree que Lagos verdaderamente no sabía?

Hoy, sabemos que Lagos no le dijo tampoco la verdad al país, ni siquiera a los propios familiares, respecto de los errores del Servicio Médico Legal cometidos en la identificación de algunas de las víctimas de la dictadura. Prefirió guardar silencio, para evitar los costos políticos. No le importó que las madres, esposas o hijos, siguieran llevando flores al lugar equivocado, pensando que ahí, cómo le habían dicho las autoridades, estaban los restos de sus seres queridos.

¿Si el Estadista fue capaz de ocultar la verdad sobre todas estas cosas, sobre cuántas más también lo hizo?

Luis Mariano Rendón, abogado, profesor de Derecho y Etica Ambiental. lmrendon@accionecologica.cl