
LA CIENCIA DE LA ERA POSTNORMAL
Silvio O. Funtowicz y Jerome R. Ravetz
Este texto, es una traducción del artículo “Science for the postnormal age” publicado por Futures en septiembre de 1993.
La ciencia siempre evoluciona para responder a los principales retos que van cambiando en la historia. Después de siglos de triunfo y de optimismo, la ciencia ahora está llamada a remediar y curar las patologías del sistema industrial mundial del cual constituyen su base. Mientras que antes se veía a la ciencia avanzar de forma estable y segura en el conocimiento y control sobre el mundo natural, hoy parece enfrentarse a muchas incertidumbres en los asuntos políticos del riesgo y del medio ambiente. En respuesta a esto, se están desarrollando nuevos estilos de actividad científica. El enfoque reduccionista analítico, que divide a los sistemas en elementos cada vez más pequeños, está siendo suplido por un enfoque sistémico, sintético y humanístico.
Las viejas dicotomías entre los hechos y los valores, y entre el conocimiento y la ignorancia, están siendo superadas. Los sistemas naturales se reconocen como dinámicos y complejos; las interacciones relacionadas con la humanidad son "emergentes", incluyendo a las propiedades de la reflexión y de la contradicción. La ciencia que resulta apropiada a esta nueva condición estará basada en los supuestos de impredicibilidad, control incompleto y en una pluralidad de perspectivas legítimas.
No existe en la actualidad una descripción precisa de lo que nos deparará el futuro, pero sí hay un sentir general de que mucha de nuestra herencia intelectual presente descansa firmemente en el pasado. El término "post moderno" se utiliza ampliamente para describir los fenómenos culturales contemporáneos,
[2] y utiliza un enfoque de crítica ilimitada de los fundamentos que sustentan nuestra cultura predominante y coquetea con el nihilismo y la desesperación.
En contraposición, introducimos aquí el término "postnormal". Este tiene el eco del trabajo seminal sobre la ciencia moderna realizada por Kuhn.
[3] Para él, la "ciencianormal" hace referencia al modo rutinario, poco excitante y de hecho antintelectual de solucionar acertijos, a través del cual la ciencia avanza firmemente entre sus revoluciones conceptuales.
En este estado "normal" de la ciencia, se manejan las incertidumbres automáticamente, los valores no se comentan y no se escuchan los problemas fundacionales. El fenómeno postmoderno puede verse en cierto sentido como una respuesta al colapso de esa "normalidad" que constituye la norma de la ciencia y de la cultura. Como alternativa a la postmodernidad, mostramos que se está desarrollando un conocimiento nuevo y enriquecido de las funciones y los métodos de la ciencia. En este sentido, laciencia apropiada a está época es la ciencia "postnormal".
Esta ciencia naciente alimenta una nueva metodología que ayuda a conducir su desarrollo. En ella no se elimina la incertidumbre, sino que se controla, y los valores no se presuponen, sino que se hacen explícitos. El modelo de argumento científico no es una proposición formalizada, sino un diálogo interactivo. La ciencia paradigmática ya no es aquella en la cual la localización (en lugar y tiempo) y el proceso son irrelevantes para las explicaciones. La dimensión histórica, incluyendo la reflexión sobre el pasado y el futuro de la humanidad, se está volviendo parte integral de una caracterización científica de la naturaleza.
Nuestra contribución a esta nueva metodología se centra en dos aspectos. Uno es la calidad de la información científica, analizada en términos de los dos tipos diferentes de incertidumbre en el conocimiento y las funciones intencionadas de la información. El hecho de que las "verdades" científicas puedan tener una calidad variable ha sido un secreto bien guardado; y el conocimiento amplio de esta cara humana de la ciencia es una clave para el enriquecimiento de sus tareas futuras. Nuestra otra contribución se relaciona con las estrategias de solución de problemas, analizadas en función de las incertidumbres del conocimiento y de las complejidades de la ética. Cuando a los asuntos de política se aplica la ciencia, esta no puede ofrecer certidumbre en sus recomendaciones, y los valores en conflicto en cualquier proceso de toma de decisiones no pueden ignorarse, incluso en el propio trabajo de solución de problemas. Para la calidad de la información, hemos desarrollado un sistema transparente de notaciones (NUSAP), mediante el cual se pueden expresar los diferentes tipos de incertidumbre que afectan la información científica. Puede, por tanto, comunicarse de forma concisa, clara y matizada entre comunidades tradicionales y ampliadas. El enfoque NUSAP sostiene el principio de que la incertidumbre no puede eliminarse totalmente de la ciencia, pero que la buena calidad de la información depende del buen manejo de sus incertidumbres.
[4]Nosotros empleamos la interacción de las incertidumbres de los sistemas y los riesgos de la toma de decisiones, para dar una pauta a seguir en la selección o elección de las estrategias apropiadas para solucionar un problema. El instrumento heurístico está constituido por una serie de exposiciones gráficas de tres estrategias relacionadas, desde la más estrechamente definida, hasta la más amplia. Dos de ellas son familiares a la experiencia pasada de la práctica científica o profesional; la última, en donde las inseguridades de los sistemas y los riesgos de las decisiones son altos, corresponde a la práctica de la ciencia de la época postnormal.
[5] Uno de los modos de diferenciar los diferentes tipos de investigación es mediante sus objetivos, las ciencias aplicadas están orientadas hacia una misión; la consulta profesional está destinada a servir al cliente; y la cienciapostnormal está encaminada a un tema. Estas tres pueden compararse con las ciencias básicas- la tradicional investigación "pura" ó "básica"- que está "motivada por la curiosidad". En la esfera de la ciencia postnormal los problemas del aseguramiento de la calidad de la información científica son particularmente agudos, y su solución requiere de nuevas concepciones de la metodología científica.
En este nuevo tipo de ciencia, la evaluación de los resultados científicos requeridos para la toma de decisiones exige una "comunidad de pares ampliada".
[6] Esta extensión de la legitimidad a nuevos participantes en los diálogos sobre políticas, tiene implicaciones importantes tanto para la sociedad como para la ciencia. Con un respeto mutuo entre las diferentes perspectivas y formas de conocimiento, cabe la posibilidad de desarrollar un elemento democrático genuino y eficaz en la vida de las ciencias. Los nuevos retos para las ciencias pueden entonces convertirse en los sucesores de las iniciales grandes "conquistas", como la enfermedad o el espacio, al dar una significación simbólica y un sentido renovado de aventura a una nueva generación para la ciencia del futuro.
Reinvasión del laboratorio por la naturaleza
El lugar de la ciencia en el mundo industrializado fue bien descrito por Bruno Latour,
[7] cuando se imaginó a Pasteur llevando su laboratorio a todos los campos franceses y conquistando así este territorio para la ciencia y para sí mismo. Según esta visión, la naturaleza por sí ya no necesita ser enfocada como algo salvaje y amenazador, sino que a través de la metodología de la ciencia esta puede ser domesticada y resultar útil a la humanidad. El milagro de la ciencia natural moderna es que la experiencia del laboratorio, el estudio de un elemento aislado de la naturaleza que se conserva artificialmente puro, estable y reproducible, puede exitosamente extenderse a la comprensión y el control de la naturaleza en su forma bruta. Nuestra tecnología y nuestra medicina, conjuntamente, han hecho que la naturaleza sea predecible y en parte controlable y, por tanto, han hecho que muchas personas lleven una vida más segura, más placentera y más sana que nunca antes pudo imaginarse en la historia. La parte negativa de este logro es que puede muy bien resultar insostenible, no simplemente en términos de equidad, sino incluso en términos de sobrevivencia.
El triunfo del método científico, con el despliegue del conocimiento técnicamente esotérico de sus expertos, ha conducido al dominio de este método sobre todas las otras formas de conocimiento; esto se aplica a nuestro conocimiento de la naturaleza y de mucho más. La experiencia del sentido común y las capacidades heredadas de hacer y vivir han perdido su autoridad, y han sido sustituidas por los objetos teóricamente construidos del discurso científico, que son necesarios para tratar con cosas invisibles como los microbios, los átomos, los genes y los quásares.
A pesar de ser formalmente democrática (ya que ahora no existen barreras formales para el entrenamiento para esa experticia), la ciencia es en realidad algo reservado para aquellos que pueden dedicarse a una educación prolongada e intensa, y por tanto para aquellos grupos sociales a quienes estos pertenecen. Según una tradición que proviene de la Ilustración del siglo XVIII, la racionalidad de la toma de decisiones pública debe parecer ser científica. Sobre esta base, los intelectuales con un estilo científico (incluyendo por excelencia a los economistas) han llegado a verse como autoridades principales, como los poseedores y proveedores de la sabiduría práctica. Hay un criterio universal (aunque superficial y lleno de cinismo) de que la experticia científica es el componente crucial de la toma de decisiones, estén relacionadas estas con la naturaleza o con la sociedad.
Ahora las propias fuerzas que la ciencia creó han llevado a nuevas relaciones de la ciencia con el mundo. La extensión del laboratorio ha ido más allá de la intervención a pequeña escala tipificada por la conquista del ántrax por Pasteur. Nosotros no nos limitamos a observar los grandes y conocidos desórdenes sufridos por el medio ambiente debido a las prácticas agrícolas e industriales modernas. La metodología para enfrentar con éxito estos nuevos problemas no puede ser la misma que la que ayudó a crearlos. Gran parte del éxito de la ciencia tradicional descansa en su poder de abstraerse de la incertidumbre en el conocimiento y en los valores; esto se muestra en la tradición docente que predomina en las ciencias, que creó un universo de hechos inconquistables, presentados dogmáticamente para ser asimilados por estudiantes no críticos. Ahora la expectativa científica nos ha llevado a dilemas políticos que no pueden resolverse por sí mismos. No hemos simplemente perdido el control, ni siquiera la capacidad de predecir; ahora nos enfrentamos a una incertidumbre radical e incluso a la ignorancia, así como a la incertidumbre que yace en el corazón de los asuntos de política científica.
Para entender las nuevas tareas y métodos de la ciencia, podemos fructíferamente invertir la metáfora de Latour, y pensar en la naturaleza invadiendo el laboratorio. Esto lo vemos de muchas formas; por ejemplo, nuestra tecnología basada en la ciencia, que por algún tiempo parecía ser una nueva dueña de la naturaleza, hecha por el hombre, ahora la vemos como algo críticamente dependiente del gran ecosistema en el cual está comprendida, y que corre el riesgo de destruirse si esa matriz resulta seriamente perturbada o dañada. Asimismo, la extensión de la tecnología moderna a toda la humanidad, cosa que resulta esencial para que la igualdad entre los pueblos se haga realidad en el sistema actual, aceleraría las tendencias autodestructivas del propio sistema tecnológico. De esta forma la naturaleza se reafirma en toda la planificación científica, tanto para las perspectivas técnicas como para las humanas.
En la historia ha habido otros episodios en los que la ciencia ha sido transformada, cuando una actividad particularmente exitosa encaminada a resolver un problema ha desplazado viejas formas y se ha convertido en el ejemplo paradigmático de la ciencia. Estas transformaciones se han identificado con los nombres de grandes científicos como son Galileo, Darwin y Einstein. Han afectado principalmente la ciencia teórica, porque hasta hace relativamente poco, la tecnología y la medicina no fueron generalmente influidas a corto plazo por los resultados de las investigaciones científicas. Los retos de la ciencia formaban parte en gran medida del reino de las ideas. Ahora, como los poderes de las ciencias han dado origen a amenazas a la propia sobrevivencia de la humanidad, la respuesta estará tanto en la práctica social de la ciencia como en sus estructuras intelectuales.
La centralidad de la incertidumbre y de la calidad
Ahora que los asuntos políticos del riesgo y el medio ambiente presentan los problemas más urgentes para la ciencia, la incertidumbre y la calidad se están moviendo desde la periferia, pudiera decirse desde las sombras de la metodología científica, para convertirse en los conceptos centrales integradores. Hasta el momento se han mantenido al margen de la comprensión de la ciencia, tanto para los legos como para los científicos. Un nuevo rol de los científicos involucrará el manejo de estas incertidumbres cruciales; esta es la tarea de asegurar la calidad de la información científica que se ofrece para las decisiones políticas.
Estos nuevos asuntos de política tienen rasgos comunes que los distinguen de los problemas tradicionales de la ciencia. Son universales en su escala y de largo plazo en su impacto. Los datos sobre sus efectos, e incluso los datos que sirven de pautas o guías a sistemas "no disturbados", son radicalmente inadecuados. Los problemas, siendo nuevos, complejos y variables, no son en sí bien comprendidos. La ciencia no siempre puede brindar teorías sólidas sobre la base de experimentos para la explicación y la predicción, pero puede con frecuencia lograr, en el mejor de los casos, modelos matemáticos y simulaciones automatizadas que en esencia, no pueden comprobarse. Sobre la base de fuerzas tan inciertas, se deben tomar las decisiones a veces en condiciones de cierta urgencia. Por tanto, la política no puede basarse en predicciones factuales, sino solamente en pronósticos de políticas.
Los modelos automatizados son el método más ampliamente empleado para llegar a afirmaciones sobre el futuro sobre la base de datos del pasado y el presente. Para muchos existe aún una cualidad mágica en las computadoras, ya que consideran que realizan operaciones razonadas sin error y rápidamente. Pero lo que obtiene al final del programa no es necesariamente una predicción científica; y puede incluso no ser un pronóstico de política particularmente bueno. Los datos numéricos que se emplean pueden no derivarse de estudios experimentales o de campo; los números más correctos de que se dispone, como sucede en muchos estudios de riesgo industrial, pueden ser simplemente estimaciones obtenidas de expertos. En lugar de teorías que dan cierta representación profunda de los procesos naturales en cuestión, puede que sólo haya paquetes de software patrones que se apliquen con los parámetros numéricos que mejor se ajusten. Y, en lugar de una evidencia experimental, de campo o histórica, como normalmente se asume por las teorías científicas, puede sólo existir la comparación de los resultados calculados con los obtenidos por otros modelos computarizados igualmente difíciles de comprobar.
A pesar de los enormes esfuerzos y de los recursos invertidos en el desarrollo y la aplicación de estos métodos, no ha existido suficiente intento concertado para ver si contribuyen significativamente al conocimiento o a la política. En la investigación relacionada con las políticas sobre riesgos y medio ambiente, la cual resulta crucial para nuestro bienestar, ha habido poco esfuerzo por asegurar una calidad similar a la que las ciencias experimentales tradicionales dan por realizada en sus prácticas cotidianas. Aunque las computadoras pueden en principio utilizarse para fortalecer la capacidad y la creatividad humana al hacer todo el trabajo rutinario de forma rápida y sin esfuerzos, en muchos casos, se han convertido en sustitutas del pensamiento disciplinado y del rigor científico.
[8]Aun cuando existen datos empíricos para los problemas de políticas, no resulta realmente responsable su tratamiento mediante las técnicas estadísticas tradicionales. Como lo plantea J.C. Bailar: Toda el álgebra estadística y los cálculos estadísticos tienen valor sólo cuando y en la medida en que adicionan o enriquecen el proceso de deducción. En ocasiones no ayudan a hacer deducciones adecuadas; en realidad pueden hacer todo lo contrario, y en mi experiencia eso parece ser debido a que los diferentes tipos de variabilidad casual que vemos en los grandes problemas del día tienden a ser pequeños en relación con otras incertidumbres. Esto es cierto, por ejemplo, en lo referente a los datos sobre la pobreza y del desempleo; el comercio internacional; la producción agrícola, y las medidas básicas para la salud humana y la sobrevivencia. Más cercano al hogar, la variabilidad casual - materia prima de los valores p y de los límites de confianza, simplemente es barrida por otros tipos de incertidumbres al valorar los riesgos que tienen para la salud las exposiciones químicas, o monitorear el movimiento de un contaminante ambiental, o la predicción de los efectos de las actividades humanas en la temperatura global y la capa de ozono.
[9]Por tanto, por el criterio tradicional del método científico, la calidad de la investigación sobre estos problemas relacionados con políticas es por lo menos dudosa. Las tareas de manejar la incertidumbre y de garantizar la calidad, que en la ciencia tradicional son manejadas por la habilidad individual y la práctica común, quedan confusas en esta nueva área. Se deben desarrollar nuevos métodos para hacer que nuestra ignorancia resulte útil,
[10] para este fin, debe haber una separación radical de la dependencia total en las técnicas y de la exclusión de consideraciones metodológicas, sociales y éticas que han caracterizado a la ciencia "normal" tradicional.
El sistema NUPSA ha proporcionado un enfoque integrado al problema de la incertidumbre, la calidad y los valores. En sus términos, los diferentes tipos de incertidumbre pueden expresarse y utilizarse para la evaluación de la calidad de la información científica. Tenemos que distinguir entre los niveles técnicos, metodológicos y epistemológicos de incertidumbre; estos corresponden a la inexactitud, la desconfianza y el límite con la ignorancia respectivamente.
[11] La incertidumbre se controla a nivel técnico cuando las rutinas normales son adecuadas; éstas usualmente se derivarán de las estadísticas (que son en sí esencialmente manipulaciones simbólicas), complementadas por las técnicas y convenciones desarrolladas para campos particulares. El nivel metodológico está comprendido cuando los aspectos más complejos de la información, digamos los valores o la confiabilidad, son relevantes. Es entonces cuando se requieren juicios personales que dependen de habilidades de alto nivel; y la práctica en cuestión es una consulta profesional, un "arte aprendido" como la medicina o la ingeniería. Finalmente, el nivel epistemológico está presente cuando la incertidumbre irremediable constituye el centro del problema, como, por ejemplo cuando los diseñadores de la computadora reconocen que existen "incertidumbres completas" que pueden viciar todo el ejercicio, o más generalmente en la ciencia postnormal. En el NUPSA estos niveles de incertidumbre se corresponden con las categorías de propagación, valoración y genealogía respectivamente.
El aseguramiento de la calidad es tan esencial para la ciencia como para la industria; y mientras que en la ciencia de investigación tradicional puede controlarse informalmente por una comunidad de pares, en los nuevos asuntos de política de riesgos y medio ambiente, la calidad de la ciencia debe verse como un asunto urgente. El carácter inadecuado del estudio tradicional se ha analizado extensivamente en las diferentes áreas de las ciencias básicas,
[12] de las "ciencias ordenadas",
[13] y las ciencias "regulatorias".
[14] Como vemos, la evaluación de la calidad en este nuevo contexto de la ciencia no puede limitarse a los productos de la investigación; sino que también debe incluir a los procesos y a las personas, y en última instancia a los objetivos también. Este enfoque "p-fourth" para el aseguramiento de la calidad de la ciencianecesariamente comprende la participación de personas, además de los investigadores técnicamente preparados; de hecho, todos los involucrados en un tema forman una "comunidad de pares ampliada" para una estrategia efectiva de solución de problemas de riesgos ambientales globales.
Estrategias para solucionar problemas
Para caracterizar un tema que abarque el riesgo y el medio ambiente en lo que llamamos "ciencia postnormal", podemos imaginárnoslo como algo en donde los hechos son inciertos, los valores contradictorios, los riesgos altos y las decisiones urgentes. En ese caso, el término "problema", con sus connotaciones de un ejercicio en donde una metodología definida suela llevarnos a una solución clara, es menos apropiada. Estaríamos perdidos si retuviéramos la imagen de un proceso en donde hechos científicos verdaderos simplemente determinan las conclusiones políticas correctas. Sin embargo, los nuevos retos no niegan a la ciencia tradicional; la función es elegir los tipos apropiados de estrategias para solucionar los problemas en cada caso.
La Figura 1 comprende tres rasgos distintivos. Primero (y este es una innovación de la metodología científica), muestra la interacción de los aspectos epistémicos (el conocimiento) y axiológicos (los valores) de los problemas científicos. Estos se describen como ejes en la figura, representando la intensidad de la incertidumbre y de los riesgos en las decisiones respectivamente. Aquí notamos que la incertidumbre y los riesgos en las decisiones se oponen a los atributos que tradicionalmente se consideraban que caracterizaban a la ciencia, es decir, su certeza y la neutralidad de su valor (este es el segundo rasgo distintivo innovador de nuestro análisis). Finalmente, las dos dimensiones son desplegadas formando tres intervalos discretos. De esta forma, logramos un diagrama que tiene tres zonas que representan y caracterizan a tres tipos de estrategias de solución de problemas.
El término "incertidumbres de los sistemas" conlleva el principio de que el problema se interesa no en el descubrimiento de un hecho particular, sino en la comprensión o el manejo de una realidad inherentemente compleja. Por "riesgos de las decisiones" entendemos a los diferentes costos, ganancias y valores comprendidos en el tema a través de los diferentes involucrados. Para nosotros, no resulta necesario intentar ahora hacer un mapa detallado de estos términos, a medida que surgen en los aspectos técnicos y sociales del diálogo sobre cualquier tema particular de política. Por ahora resulta suficiente para este análisis conceptual, que es posible en principio, identificar cuáles son los elementos guías o dominantes, y posteriormente caracterizar a los sistemas totales a través de estos elementos.
Ciencias aplicadas
La explicación del diagrama de las estrategias de solución de problemas comienza con la estrategia más familiar. La denominamos ciencia aplicada. Esta está presente cuando las incertidumbres y los riesgos de las decisiones son bajos. Las incertidumbres del sistema estarán en el nivel técnico, y se manejarán mediante procedimientos y rutinas normales. Estas incluirán técnicas particulares para hacer que los instrumentos se mantengan trabajando confiablemente, así como instrumentos estadísticos y paquetes para el tratamiento de datos. Los riesgos en las decisiones serán simples y pequeños; en la práctica de la investigación se han invertido recursos porque hay un cierto interés externo particular y directo en estos resultados. La información resultante se empleará en una empresa mayor, la cual no es de interés del investigador. Esto lo ilustramos en la figura 2.
En la figura 2, la ciencia pura, "básica" o "central", puede considerarse concentrada alrededor de la intersección de los ejes. Por definición, no existen intereses externos en la investigación motivada por la curiosidad, por tanto los riesgos de las decisiones son bajos. También el ejercicio de la investigación generalmente no se realiza a menos de que exista confianza en que las incertidumbres son bajas, es decir que el problema es propenso a resolverse a través de un enfoque normal de acertijo. Evidentemente, la investigación altamente innovadora o revolucionaria, ya sea pura o aplicada, no descansa dentro de esta categoría, ya que las incertidumbres de los sistemas son inherentemente altas, y por diferentes razones los riesgos en las decisiones son altos. Por tanto, las investigaciones astronómicas de Galileo abarcaban toda la gama de temas, desde la técnica astronómica hasta la ortodoxia religiosa; de ahí que aunque no estaba directamente vinculada o no era directamente aplicable a la industria o a los problemas ambientales, era definitivamente extrema en sus incertidumbres y en sus riesgos de decisión. Lo mismo podría decirse del trabajo de Darwin en El origen de las especies. En este sentido existe una continuidad entre la "filosofía de la naturaleza" clásica y la ciencia postnormal que está surgiendo ahora.
Podemos de forma útil comparar las ciencias básicas y las ciencias aplicadas en relación con el aseguramiento de la calidad. En donde las incertidumbres y los riesgos de las decisiones externas son bajos, los procesos tradicionales de análisis de proyectos y de referencia a documentos han trabajado lo suficientemente bien, a pesar de sus conocidos problemas.
Sin embargo, cuando el resultado de la investigación se hace importante para alguna función externa, la comunidad de pares relevante se amplía más allá de una comunidad de investigación particular, para incluir a usuarios de todo tipo, y también a gerentes. La situación con la valoración de la calidad se asemeja a la que se da con los fabricantes y los consumidores que traen al mercado diferentes programas y diferentes habilidades. Como ejemplo de lo que pueden variar los criterios de calidad entre los productores y los consumidores, podemos tomar en consideración la seguridad del producto; un accidente raro puede ser menos significativo para los fabricantes (especialmente cuando las regulaciones de responsabilidad son flojas) que para los consumidores. En el caso de las ciencias aplicadas, un resultado válidamente obtenido bajo determinadas condiciones puede ser inapropiado cuando se le aplica a otras; por tanto, cuando se dan medidas de una sustancia tóxica o contaminante para un promedio de tiempo, de espacio o para poblaciones expuestas, esto puede ser adecuado como media regulatoria general, pero no toma en cuenta el daño a las concentraciones máximas o a los grupos más susceptibles.
Con frecuencia sucede que los resultados de un proyecto de ciencias aplicadas no son de "conocimiento público", no están libremente disponibles a todos los usuarios, sino que son "know-how corporativo", una "propiedad intelectual" del negocio privado o de la agencia estatal que financia el ejercicio de la investigación. Si la información es relevante para algún asunto de política, las tareas de aseguramiento de la calidad pueden ser controvertidas, involucran conflictos con la confidencialidad; y pueden elevarse los riesgos en los aspectos no científicos de las decisiones. Por tanto, la estrategia verdadera de solución de problemas ya no es más la ciencia aplicada, ya que el tema puede conllevar luchas por el poder político y administrativo, y los principios constitucionales del "derecho a saber" de los ciudadanos, por ejemplo, en lo relacionado con los peligros ambientales o los riesgos tecnológicos.
La comunidad de pares relevantes se expande más allá de los productores directos, de los financiadores y de los usuarios de la investigación, para incluir a todos los involucrados en el producto, en el proceso, o en sus implicaciones locales o mundiales. La ampliación de la comunidad de pares puede incluir a los periodistas, los abogados y a grupos de presión. De ahí que un problema que parezca ser totalmente científico puede convertirse en un problema que trascienda las fronteras de las ciencias aplicadas, dando lugar a una estrategia de solución de problemas mucho más complejo, digamos la "ciencia postnormal". Cuando los científicos con criterios tradicionalistas lamentan la mala influencia de los "medios", a veces se debe a la dificultad que éstos tienen para comprender el nuevo rasgo de la ciencia cuando forma parte de la política.
Consultas profesionales
El diagrama para la consultas profesionales (Figura 3) tiene dos zonas, con las ciencias aplicadas incluidas adentro. Esto significa que la consulta profesional incluye a las ciencias aplicadas, pero que tiene que ver con problemas que requieren una metodología distinta para lograr su solución completa. La incertidumbre no puede manejarse de forma rutinaria en el nivel técnico, porque aspectos más complejos del problema, como son la confiabilidad en las teorías y la información, son relevantes. Se requieren, por tanto, juicios personales que dependen de habilidades de alto nivel, y la incertidumbre está en el nivel metodológico.
Los riesgos de las decisiones son también más complejos. Tradicionalmente, la tarea profesional se realiza para un cliente al cual hay que servir. Esto no puede reducirse a un objetivo claro y bien definido, porque los humanos no son máquinas ni burocracias y están conscientes de sus objetivos. En el caso de los riesgos y de los temas de política ambiental, los profesionales pueden experimentar tensión entre sus funciones tradicionales y sus nuevas demandas. Los objetivos relacionados con la tarea ya no son los simples objetivos de los clientes, sino que estarán en conflicto e involucrarán a diferentes sectores humanos y también a diferentes sistemas naturales.
La relación entre las incertidumbres de los sistemas y los riesgos de las decisiones están bien ilustradas por la función de incorporar los costos de error a las decisiones. En los ejercicios de las ciencias aplicadas estos, por lo general, están implícitamente reducidos en métodos estadísticos estandarizados. Los límites de confianza para los dos tipos de inferencia de errores se emplean profesionalmente en valores constantes preestablecidos sin que medie la reflexión. Pero en las tareas profesionales, los costos de error pueden ser tan grandes que afecten la continuación de una carrera.
De ahí que deban tratarse como riesgos, donde deben emplearse ciertos cálculos, pero donde necesariamente predominará el discernimiento. En una situación forense el profesional necesitará tomar en cuenta el margen de prueba de un problema particular, el cual reflejará los valores de una sociedad particular (¿el daño de quién es más importante prevenir?). La misma consideración se ajusta para cualquier asunto de política; por tanto, un problema de contaminación ambiental se manejará de forma diferente en dependencia de si el proceso se considera seguro hasta tanto se comprueben los daños, o viceversa. Alternativamente, podemos preguntar si la falta de pruebas de daños se interpreta como prueba de ausencia de daños. Aunque esos temas metodológicos están mucho más allá del alcance de las ciencias aplicadas, en la consulta profesional estos condicionan frecuentemente todo el trabajo, y las simples descripciones, según se muestra aquí, no abarcan las sutilezas del margen de prueba que se emplea en la práctica.
La consulta profesional tiene muchos rasgos comunes con las ciencias aplicadas, distinguiéndose ambas de las ciencias básicas. Ambas operan bajo los límites del tiempo y de los recursos, con proyectos fundados y guiados por intereses externos, y sus productos con frecuencia están fuera del dominio del "conocimiento público". La mayor parte del tiempo, las tareas profesionales se pueden reducir a ejercicios rutinarios, a medida que el trabajo se normaliza en su técnica y en el control de la incertidumbre. Pero la consulta profesional comprende disposición para enfrentar situaciones nuevas e inesperadas, y asumir la responsabilidad de sus resultados. La ingeniería está en los límites de ambas, si bien la mayoría del trabajo de ingeniería se realiza dentro de la organización y no para clientes individuales, aun así los problemas no pueden reducirse completamente a una rutina, de forma tal que el "criterio de ingeniería" es un aspecto bien conocido del trabajo. De la ingeniería podríamos decir que la mayoría de su práctica rutinaria necesita de habilidad empírica para el uso de los resultados de las ciencias aplicadas, mientras que a sus niveles más altos se convierte en una verdadera asesoría profesional.
Un caso intermedio contrastante es el de la función del "experto". Este normalmente es alguien que asesora, pero cuya responsabilidad está definida por su posición como empleado; de ahí que no es el interés del cliente el que define su función, sino el del empleador. En ese respecto, los riesgos de sus decisiones son más simples que los de los consultantes profesionales, y las incertidumbres del sistema según el las aprecia, están correspondientemente reducidas. Es posible que un simple individuo ocupe estas tres funciones alternativamente o incluso (hasta cierta medida), simultáneamente, lo que puede resultar confuso para sus auditorios o quizás incluso para él. Un investigador académico puede asesorar sobre un tema relacionado con políticas; su prestigio y legitimidad se derivan de su reputación en la investigación, ya sea en las ciencias básicas o en las ciencias aplicadas; asume la autoridad de un consultante profesional cuando emite sus juicios; y si su investigación está estrechamente controlada por alguna organización financiadora, entonces puede estar de hecho trabajando como experto en su nombre. Es por esto, que la posibilidad de "conflicto de interés" aumenta cuando los científicos hacen pronunciamientos públicos, sin nadie que impugne su integridad personal según ellos la perciben.
Como estrategia para resolver problemas, la consulta profesional tiene importantes diferencias con las ciencias aplicadas. Los resultados de los ejercicios de las ciencias aplicadas, al igual que los de las ciencias básicas, tienen los rasgos de la reproductibilidad y de la predicción. Es decir, cualquier experimento debe, en principio, ser capaz de ser reproducido en cualquier parte y por cualquier practicante competente, ya que operan en sistemas aislados y naturalmente controlados. De ahí que los resultados alcancen las predicciones de la conducta futura de los sistemas técnicos o naturales bajo condiciones similares. Por el contrario, las tareas profesionales tienen que ver con situaciones únicas, por muy similares que puedan ser. El elemento personal se hace correspondientemente importante, por tanto, es correcto pedir una segunda opinión sin preguntarnos acerca de la capacidad o de la integridad de un doctor en un caso médico. Alternativamente, quién esperaría que dos arquitectos produjeran diseños idénticos. De igual forma, sería irreal esperar que dos ingenieros de seguridad crearan el mismo modelo (o elaboraran las mismas conclusiones) en un análisis de riesgo de una instalación compleja. El público puede sentirse confuso o desilusionado, al ver a dos científicos en fuerte desacuerdo sobre un problema que aparentemente sólo corresponde a las ciencias aplicadas (y los propios científicos pueden también estar confundidos). Pero cuando se aprecia que estos asuntos de política conllevan también consulta profesional, esos desacuerdos deben verse como inevitables y saludables. La ganancia de claridad debe más que compensar la pérdida de la mística de infalibilidad científica.
Este último fenómeno me recuerda las diferencias en el aseguramiento de la calidad que surgen cuando extendemos las ciencias aplicadas a la consulta profesional. Podemos prever cuatro componentes en la tarea de solución de problemas, el proceso, el producto, la persona y el objetivo. Este es el enfoque "p-fort" que mencionamos con anterioridad para el aseguramiento de la calidad. En las ciencias básicas, el foco principal de la tarea de valoración de la calidad está en el proceso, la valoración se hace sobre la base del informe de investigación, y requiere para su ejecución una comunidad de pares especializada en la materia (que pueden leer entre líneas en el informe de investigación). En las ciencias aplicadas, el foco de interés de la valoración se extiende a los productos y la hacen los usuarios, ya que es por ellos que se hace la investigación. El aseguramiento de la calidad no es entonces tan esotérico, ya que los usuarios tienen menos necesidad de entender el proceso de investigación, y por tanto, hay una extensión automática de la comunidad con una participación legítima en la evaluación. En el caso de la consulta profesional no puede haber crítica o procesos simples y objetivos para el aseguramiento de la calidad (más allá de la simple competencia). Los clientes se convierten en parte importante de la comunidad de pares que valora la calidad del trabajo, aunque no tienen una perspectiva técnica adecuada. Por tanto, en los tres casos, vemos una ampliación de la "comunidad de pares" que participan en el aseguramiento de la calidad. En este sentido, la "comunidad de pares extendida" de la ciencia postnormal es una continuación normal de esta tendencia.
Ciencia postnormal
Ahora consideramos el tercer tipo de estrategia para la solución de problemas, estrategia en donde las incertidumbres del sistema o los riesgos de las decisiones son altos.
Los aspectos políticos que mueven a la ciencia postnormal pueden incluir un gran componente científico en su descripción, a veces incluso hasta el punto de ser capaz de expresarse en lenguaje científico, en este sentido, son análogos a los problemas de la "transciencia", primeramente mencionada por Alvin Weinberg.
[15] Pero parece conveniente distinguir entre los problemas analizados aquí y los otros; para Weinberg esos problemas sólo se diferencian de los de las ciencias aplicadas en escala o confiabilidad técnica. Eran escasamente diferentes de los problemas de la consulta profesional según los analizamos aquí.
[16] En función de nuestro diagrama, la cienciapostnormal ocurre cuando las incertidumbres son de tipo epistemológico o ético, o cuando los riesgos de las decisiones reflejan objetivos contradictorios entre los pares. La denominamos "postnormal" para indicar que los ejercicios de resolver acertijos de las ciencias normales (en el sentido kuhniano) que tan exitosamente se extendieron desde el laboratorio hasta la conquista de la naturaleza, ya no resultan apropiados para resolver los problemas de las políticas de riesgo y de medio ambiente. Notamos que en las figuras de la 2 a la 4, las ciencias aplicadas aparecen tres veces y la consulta profesional dos. ¿se refieren estas clasificaciones a lo mismo cuando están incluidas en una estrategia de solución de problemas amplia a cuando están solas? En el sentido de su práctica rutinaria sí, pero cuando aparecen dentro de una estrategia de solución de problemas amplia se reinterpreta toda la actividad. Se plantean los problemas y se evalúan las soluciones según los criterios de comunidades más amplias. Por tanto, la cienciapostnormal es, de hecho, una ciencia y no meramente políticas o participación pública. Por diferente que sea de las variedades de formas de solución de problemas que ahora son conocidas y tradicionales, es una forma de investigación válida, apropiada a las necesidades actuales.
Ejemplos de problemas presentados que combinan alto riesgo en las decisiones y elevadas incertidumbres de sistemas son muy comunes en los asuntos de políticas de riesgo y de medio ambiente. De hecho, cualquier problema relacionado con los peligros tecnológicos altos o con la contaminación, pertenecen a esta clase. La ciencia postnormal tiene un rasgo paradójico en su actividad de resolver los problemas en donde el dominio tradicional de los "hechos duros" sobre los "valores suaves" se ha invertido. Debido al alto nivel de incertidumbre, cuando nos aproximamos a la ignorancia y a los riesgos extremos de las decisiones debemos incluso, en algunos casos, invertir los ejes de nuestro diagrama, haciendo que los valores sean la variable independiente horizontal Un buen ejemplo de esa inversión lo ofrecen las acciones que se necesitará llevar a cabo en la preparación para mitigar los efectos de la elevación del nivel del mar en el cambio del clima mundial. Aquí la cadena "causal" comienza con los diferentes resultados en la actividad humana que producen cambios en la biosfera, motivando a su vez cambios en el sistema climático y en el nivel del mar (interactuando todos estos de forma compleja con valores en tiempos de demora).
De todo esto deben desprenderse una serie de previsiones que darán los resultados científicos a los procesos de decisiones; contribuyendo así a las recomendaciones de políticas que deberán ejecutarse a gran escala. Pero todos los elementos causales son inciertos, esperar a que se manifiesten todos los hechos sería otra forma de imprudencia. El medio ambiente y los patrones de asentamiento de las personas están en peligro; más tarde o más temprano será necesaria la migración desde las regiones más bajas de forma masiva con su consecuente cataclismo económico, social y cultural.
Esas políticas societales de largo alcance se decidirán sobre la base de la información científica que es en extremo intrínsecamente incierta; incluso más, porque los planes de la migración deben hacerse con suficiente tiempo de antelación de manera tal que puedan ejecutarse los programas de reconstrucción y de nuevo asentamiento. La elevación en el nivel del mar no sería como una marea alta, sino más bien como desbordamientos de frecuencia y destructividad creciente. Las ciudades portuarias no preparadas (como la mayoría de los centros políticos y financieros del mundo) podrían ser desbastadas. Podría surgir una nueva forma de crisis de legitimación; si las autoridades tratan de basar sus reclamos de sacrificio en las certezas tradicionales de las ciencias aplicadas, como en el modelo de Pasteur, fracasarán. La participación y el consenso público que se deriven esencialmente de compromisos de valor, serán decisivos para la valoración de los riesgos y para la ejecución de las políticas. Por tanto, las fuerzas científicas tradicionales se vuelven "suaves" en el contexto de los "duros" compromisos de valor que determinarán el éxito de las políticas para mitigar los efectos de una posible elevación del nivel del mar. De esta forma, vemos como los "sistemas" comprendidos en los temas de política ambiental son verdaderamente "emergentes", con dimensiones de cognición y de valor que trascienden las de los sistemas estudiados por la teoría de sistemas tradicional y sus técnicas de modelación. De ahí que la ciencia postnormal se corresponda con una teoría de sistemas enriquecida, derivando de ella rigor analítico, y brindándole experiencia y visión.
La tradicional distinción hecho/valor no se ha invertido simplemente; en la ciencia postnormal las dos categorías no pueden separarse naturalmente. Las incertidumbres van más allá de las de los sistemas, para incluir también a la ética. Todos los temas de políticas de riesgo y de medio ambiente comprenden nuevas formas de equidad, las cuales han sido previamente consideradas como "externalidades" con relación al negocio real de la empresa científico-técnica, que es la producción y el consumo deutilidades. Estos nuevos aspectos políticos, abarcan también el bienestar de los nuevos involucrados, como por ejemplo las generaciones futuras, otras especies y el medio ambiente planetario en su conjunto. La conexión íntima que existe entre las incertidumbres en el conocimiento y en la ética está muy bien ilustrada por los problemas de extinción de las especies, ya sea a escala individual o global. Resulta imposible lograr una racionalidad simple para comparar los derechos que tienen las personas de beneficiarse de un determinado desarrollo frente a los derechos que tienen aquellas especies de animales o plantas que resultarían dañadas por éste. Sin embargo, las incertidumbres éticas no deben frenarnos en nuestro empeño de hallar soluciones; ni tampoco pueden los que toman decisiones obviar la fuerza política de aquellos humanos que tienen un interés apasionado por aquellos que no pueden suplicar o votar. Sólo un diálogo entre todas las partes, en el cual la perspectiva científica asumiera su lugar con un interés regional y ambiental, puede hallar soluciones creativas a tales problemas, soluciones que podrían entonces ejecutarse y exigirse. De otra forma predominarán las presiones comerciales crudas, las regulaciones burocráticas ineptas, o las protestas contraproducentes, que llevarán al eventual detrimento de todos los interesados.
Todas estas complejidades no impiden la solución de aspectos políticos en la ciencia postnormal. El diagrama no puede verse estáticamente, sino de forma dinámica; diferentes aspectos del problema, localizados en diferentes zonas, interactúan y conducen a su solución eventual. Hay un patrón de evolución de aspectos, con diferentes estrategias de solución de problemas que adquieren preeminencia sucesivamente, lo que provee un medio donde el diálogo puede contribuir a la solución. A medida que el debate se desarrolla desde su parte inicial confusa, las posiciones se clarifican y se estimulan las nuevas investigaciones. Aunque la definición de problema nunca está libre de política, un debate abierto asegura que estas consideraciones no se vayan de un solo lado o se oculten. Y como los ejercicios de ciencia aplicada aportan nuevos hechos, las tareas de consulta profesional se hacen más efectivas. Un buen ejemplo de este patrón de evolución es el plomo en el petróleo, donde a pesar de la ausencia de información ambiental o epidemiológica conclusiva, eventualmente se ha alcanzado un consenso de que el riesgo para la salud pública es inaceptable. Esta resolución no siempre se alcanza con rapidez o facilidad; algunas sustancias pueden denominarse de riesgo yo-yo, por la forma en que suben y bajan en la percepción de riesgo de los expertos; el Dioxin parece una de estas. En estos casos, una política pública efectiva puede estar mejor basada en la apreciación de las incertidumbres inherentes, que en la ilusión de que esta vez laciencia aplicada nos ha dado el veredicto real de la seguridad o del peligro.
Comunidades de pares ampliadas
La dinámica de la resolución de asuntos de política en la ciencia postnormal, comprende la inclusión de una serie creciente de participantes legítimos en el proceso de aseguramiento de la calidad de los resultados científicos. Como hemos visto, en las ciencias aplicadas y en la consulta profesional, las comunidades de pares ya se han extendido más allá de aquellos que pertenecen a las ciencias básicas. En la ciencia postnormal, las incertidumbres múltiples tanto en los productos como en los procesos, exigen que se refuerce la importancia relativa de las personas. De ahí que el establecimiento de la legitimidad y de la competencia de los participantes inevitablemente involucrará a mayor cantidad de instituciones y movimientos sociales y culturales. Por ejemplo, las personas directamente afectadas por un problema ambiental, tendrán un conocimiento profundo de sus síntomas, y un interés más presionante por la calidad de las afirmaciones oficiales que aquellos que ocupan cualquier otra posición.
[17]Realizarán, por tanto, una función análoga a la de los colegas profesionales en el proceso de análisis o referencia de las ciencias tradicionales, que por otra parte, puede no ocurrir en estos nuevos contextos.
En ocasiones, el trabajo legítimo de comunidades de pares ampliadas pueden incluso ir más allá de las tareas reactivas de valoración de la calidad y de debate político. El nuevo campo de "epidemiología popular" involucra a los ciudadanos interesados que realizan el trabajo investigativo que pudiera, o quizás debiera haber sido hecho por instituciones determinadas, pero que no se hizo.
[18] En casos como esos, puede encontrarse desaprobación profesional y hostilidad, siendo criticados tanto por falta de experticia certificada como por estar personalmente demasiado interesados acerca del problema. El conflicto creativo entre la epidemiología popular y la experta no sólo lleva a un mejor control de los problemas ambientales; sino que también perfecciona el conocimiento científico. Un caso clásico es la "enfermedad Lyme" en la que los ciudadanos identificaron primeramente un patrón en los síntomas vagos que posteriormente caracterizaron a la antes desconocida pero común enfermedad del tic sostenido.
Cuando los problemas carecen de soluciones claras, cuando los aspectos ambientales y éticos de los temas son sobresalientes, cuando los propios fenómenos son ambiguos, y cuando todas las técnicas de investigación están abiertas a la crítica metodológica, entonces los debates sobre la calidad no se perfeccionan con la exclusión de todos los que no sean investigadores especialistas y expertos funcionarios. La extensión de la comunidad de pares no es entonces simplemente un acto ético o político; esta puede positivamente enriquecer los procesos de investigación científica.
El conocimiento de las condiciones locales puede determinar qué datos son fuertes y pertinentes y puede también ayudar a definir los problemas sobre políticas. Ese conocimiento local y personal no llega naturalmente a los expertos en la materia cuyo entrenamiento y empleo los predispone para adoptar conceptos generalizados y abstractos sobre la legitimidad de los problemas y de la pertinencia de la información. Aquellos cuyas vidas y sus subsistencias dependen de la solución de los problemas tendrán un conocimiento agudo de cómo se realizan en sus "traspatios" los principios generales. Tendrán además "amplias pruebas", incluyendo anécdotas, encuestas informales e información oficial publicada por medios no oficiales. Puede que se plantee que carecen de conocimiento teórico y que están parcializados por el interés personal; pero asimismo se puede plantear que los expertos carecen de conocimiento práctico y que tienen sus propias formas de consciencia impersonal de parcialidad.
El nuevo paradigma de la ciencia postnormal, que involucra a comunidades ampliadas de pares como participantes esenciales, se ve claramente en el caso del SIDA. Aquí los científicos investigadores trabajan en el total resplandor de la publicidad involucrando a los que sufren, a los que los cuidan, a los periodistas, a los éticos, a los activistas y a los grupos de autoayuda, así como a las instituciones tradicionales para solicitarles fondos, regulaciones y otras solicitudes comerciales. La elección que el investigador haga de los problemas y la evaluación de soluciones son igualmente sometidas al escrutinio crítico, y las disputas por sus prioridades igualmente se deciden en la arena pública. Hay algunos costos; por lo que ya no resulta fácil para los científicos ejercer su dictadura benevolente sobre sujetos pasivos de prueba en el procedimiento de "pantalla doble", donde algunos no reciben tratamiento, pero a menos que consideremos correcto que los que padecen de esta terrible enfermedad deban depender totalmente del entusiasmo y la dedicación de los investigadores, los fabricantes y los reguladores, estos deben incluirse en el diálogo, a pesar de que puedan mostrarse reacios.
Todavía esos casos siguen siendo la excepción. Las comunidades de pares ampliadas por lo general operan aisladamente, sobre temas de políticas especiales en localidades aisladas, sin medios sistemáticos de apoyo financiero y con poco entrenamiento en sus habilidades especiales. En muchas ocasiones, no existe la suficiente competencia en el diálogo y en la comunicación con otros actores.
[19] El reconocimiento de su función es muy variable; en los Estados Unidos, con su tradición de devolución del poder al nivel local, a los que intervienen en algunos procesos de toma de decisiones se les brinda apoyo; en otros países pueden ser totalmente ignorados o incluso frenados. Dentro de esas comunidades de pares ampliadas existirán las tensiones usuales entre los que hacen demandas de interés personal y especial, y los activistas externos que poseen un programa de mayor alcance, conjuntamente con las inevitables divisiones por clases, etnicidad, sexo y educación formal. Sin embargo, toda esa confusión es inevitable, y de hecho saludable, en un movimiento embriónico que está fortaleciendo la transición a una nueva era de la ciencia. Puede que el campo de la salud, en donde las "preferencias" individuales pueden operar de forma más eficaz a nivel masivo que en los temas de política ambiental, el surgimiento de la ciencia postnormal ocurra más fácilmente. "La medicina complementaria" podría, en muchos casos, considerarse un caso típico de ciencia postnormal por diferentes razones; y a pesar de la inevitable oposición externa y de las confusiones internas crece establemente.
Resulta importante apreciar que la ciencia postnormal es un complemento de las ciencias aplicadas y de la consulta profesional. No se trata de una sustitución de las formas tradicionales de la ciencia, ni tampoco se opone a los reclamos de conocimiento confiable o de experticia certificada que se hacen en nombre de la ciencia en sus contextos legítimos. No nos oponemos a la perspectiva técnica de los científicos calificados y de los profesionales en esferas aceptadas de trabajo; lo que podemos cuestionarnos es la calidad del trabajo en estos nuevos contextos, especialmente en relación con los aspectos ambientales, sociales y éticos. Antes, la suposición que reinaba era que estos aspectos eran "externalidades" del trabajo de la ciencia o de la tecnología; y que cuando esos problemas surgían se inventaba una respuesta apropiada por parte de la "sociedad". Ahora la tarea es ver qué tipo de cambios en la práctica de la ciencia, y en sus instituciones se vincularán con el reconocimiento de la incertidumbre, la complejidad y la calidad dentro de la investigación con implicaciones políticas relevantes.
Como en cualquier transición profunda, la presente contiene semillas de destrucción así como de renovación. Algunos de los participantes en las luchas ambientales ven a los científicos como simples pistolas alquiladas, que pueden y deben facilitar los datos que "nosotros" necesitamos y consentir en suprimir el resto. Otros, serán personalmente impenetrables ante cualquier argumento o evidencia que debilite su criterio prejuzgado. ¿Son esos participantes miembros legítimos de una comunidad de pares ampliada? Incluso las ciencias tradicionales han incluido siempre a estos tipos, pero ha existido un compromiso ético implícito hacia la integridad por lo que la comunidad en su conjunto ha logrado mantener la calidad de su trabajo.
[20] El mantenimiento de la calidad, sin la cual todos los esfuerzos para resolver los asuntos políticos del riesgo y del medio ambiente, están condenados a fracasar, es un objetivo principal para la metodología de la ciencia del futuro.
Conclusión
En todas las épocas, la ciencia está formada alrededor de sus principales problemas y evoluciona con ellos. Los nuevos asuntos de políticas de riesgo y de medio ambiente son mundiales no sólo por su extensión, sino también por su complejidad, su penetración y por su novedad como objetos de investigación científica. Hasta ahora, con el dominio de las ciencias aplicadas, la racionalidad de la investigación natural científica reduccionista ha sido tomada como modelo para el razonamiento de la actividad intelectual y social en general. Sin embargo, por muy exitosa que haya sido en el pasado, el reconocimiento de los asuntos de políticas de riesgo y de medio ambiente muestran que ese ideal de razonamiento ya no es universalmente apropiado.
La actividad de la ciencia ahora abarca el manejo de las incertidumbres irreducibles en el conocimiento y en la ética, y el reconocimiento de diferentes perspectivas legítimas y de formas de conocer. De esta forma, su práctica se hace más análoga a las obras de una sociedad democrática, caracterizada por la participación extensiva y la tolerancia de la diversidad. Como ahora el proceso político reconoce nuestras obligaciones con las generaciones futuras, con otras especies y de hecho con el medio ambiente mundial, laciencia también expande su rango de interés. Vivimos en medio de una rápida y profunda transición, por tanto no podemos predecir sus resultados, pero podemos ayudar a crear las condiciones y los instrumentos intelectuales mediante los cuales se pueda manejar el proceso de cambio para el beneficio del medio ambiente global y de la humanidad.
La democratización de este aspecto de la ciencia no es un problema de benevolencia de grupos formados, sino (como en la esfera de la política), el logro de un sistema que a pesar de sus ineficiencias, es más eficaz para evitar los desastres resultantes de la ausencia prolongada de crítica. La experiencia reciente ha mostrado que esa presencia crítica es importante para la solución de los asuntos políticos de riesgo y de medio ambiente, tanto como lo es para la sociedad. Seamos muy claro en esto; no estamos argumentando a favor de la democratización de las ciencias sobre la base de un deseo generalizado de una extensión lo más amplia posible de la democracia en la sociedad. El análisis epistemológico de la ciencia postnormal, arraigado en las tareas prácticas del aseguramiento de la calidad, muestra que esa ampliación de las comunidades de pares, con la correspondiente ampliación de los hechos, es necesaria para la eficacia de las ciencias al enfrentar los nuevos retos de los problemas globales de medio ambiente.
Este análisis es complementario al de nuestro artículo previo sobre la postmodernidad.
[21] Ambos tratan de la pérdida de la hegemonía de un criterio mundial basado en una visión particular de la ciencia. El fenómeno postmoderno se caracteriza por una desilusión profunda y una fragmentación consecuente de todos los niveles, incluyendo el ideológico y el societal. Una de las reacciones exponente de la postmodernidad, es la desesperación. Otra reacción es reafirmar la "normalidad"; así, algunos científicos famosos plantean que la solución a nuestros problemas ecológicos está en lograr establecer su gran programa de investigación básica pertinente, en donde nunca se menciona la incertidumbre.
[22] En realidad, la superación de la incertidumbre en la ciencia "normal" la hace compatible con la reacción extrema a las condiciones contemporáneas; de ahí que se haya resaltado que algunos fundamentalistas religiosos no consideren difícil practicar la experticia científica de diferentes tipos, ya que los dos dogmatismos pueden, dentro de límites apropiados, coexistir cómodamente.
Finalmente, la respuesta postnormal es reconocer el reto, con todos sus peligros y promesas, y entonces comenzar a andar hacia la reintegración, a través de la aceptación de la incertidumbre y la acogida de la diversidad. En un artículo posterior discutiremos esas diferentes tendencias.