viernes, abril 03, 2009

La Manía del Crecimiento


La "Manía" por el Crecimiento

Herman Daly

Tierramérica

"Habría tantas oportunidades para perfeccionar el arte de vivir -decía Mill- si las mentes dejasen de enfrascarse en el arte de medrar"


Malthus criticaba a los economistas por no considerar el crecimiento de la población, Marx, por omitir la desigualdad y la lucha de clases y Keynes por ignorar la incertidumbre ante el futuro y la posibilidad de una insuficiente demanda agregada para generar pleno empleo. Los nuevos economistas se han esforzado por subsanar las deficiencias señaladas por esos críticos. En todos los casos la solución ha sido la misma: propugnar por un mayor crecimiento económico.


A los maltusianos y neomalthusianos, los economistas responden que "los países ricos tienen tasas de natalidad más bajas que los pobres, por lo tanto, el problema demográfico se resolvería automáticamente mediante un mayor crecimiento económico en los países en desarrollo, a partir de que los ricos les proporcionen mercados más grandes para la exportación y mayor capital para
la inversión".

A los marxistas y neomarxistas, los economistas responden que "la pobreza desaparecería con un mayor crecimiento; si los pobres mejoraran en términos absolutos sería suficiente y no debe envidiarse la posición relativa de los ricos. La desigualdad no justifica la lucha de clases, pues ofrece incentivos benéficos para el crecimiento y en ultima instancia para los pobres. Una marea ascendente eleva a todas las embarcaciones, ya sean lanchones de basura o barcos de lujo".


Los economistas argumentan, igual que los keynesianos y postkeynesianos, que "el fomento de las inversiones aumentaría la demanda agregada y proporcionaría pleno empleo. Las inversiones significan crecimiento y mayor capacidad productiva a futuro. Eso es benéfico porque el crecimiento nos hace más ricos, mitiga nuestras angustias e incertidumbres acerca del porvenir, nos alienta a consumir e invertir más, fomenta la confianza, la demanda total y el empleo".


"Crecimiento no económico"


Ante este formidable consenso que apoya el crecimiento, aparecen ahora los economistas ecológicos que impugnan a los tradicionales. Les critican su "manía" por el crecimiento, es decir, por no tomar en cuenta los límites ambientales y sociales que éste implica. El crecimiento, la panacea del pasado, se está convirtiendo rápidamente en la pandemia del presente.

Los economistas dedican tanta atención al crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) que lo confunden con "crecimiento económico", sin admitir la posibilidad de que éste pudiera ser "no económico", ya que sus costos marginales derivados de los sacrificios ambientales y sociales podrían ser mayores que su valor en términos de los beneficios de la producción. Lo anterior nos haría más pobres y no más ricos, por lo que debería denominarse "crecimiento no económico".

Tal como lo analiza Manfred Max Neef, existen pruebas empíricas convincentes de que algunos países del Norte entraron ya a una etapa de crecimiento antieconómico. Pero, ¿cómo se puede liminar la pobreza sino a través del crecimiento?


La respuesta es evidente aunque para muchos sea desagradable: mediante la redistribución, el control poblacional y el aumento de la productividad de los recursos naturales. Se considera que los dos primeros factores son políticamente imposibles. El tercero es apoyado hasta que se reconoce que los mayores niveles de productividad, insumos de mano de obra y capital se lograron a través del uso "inconsciente" de recursos. Esto parece un precio bajo como pago por la reducción de la lucha de clases entre la mano de obra,el capital y la compra de la paz industrial. Pero ese costo aumenta y se transfiere a las generaciones futuras, así como loas demás especies de cuyos hábitats la humanidad se apoderó.


Además de emprender los esfuerzos técnicos para aumentar la productividad de los recursos, la reducción de la pobreza requeriría también enfrentar las cuestiones morales relativas a la distribución de los ingresos y el control de la población.


La manía por el crecimiento representa el intento de circundar esos problemas morales mediante soluciones técnicas sin tener que examinar de nuevo a Malthus, Marx o Keynes.


El subsistema económico, a medida que crece físicamente, también debe desarrollarse en relación con el ecosistema del cual forma parte. Cuanto más el subsistema se aproxime proporcionalmente al sistema general, mayor debería ser su parecido en cuanto a sus características básicas como la condición finita, el no crecimiento, la delimitación material y la dependencia del flujo solar como su principal fuente de energía. La orientación del progreso económico debería cambiar del crecimiento cuantitativo al cualitativo e iniciar una etapa de desarrollo sostenible, una economía estable o una "condición estacionaria" de la población y el capital, si usamos el concepto clásico de John Stuart Mill.


"La condición estacionaria del capital y de la población -decía- no implica el estado estacionario del mejoramiento humano. Habría tantas oportunidades para todo tipo de mentalidades culturales, para el progreso moral, social, para perfeccionar el arte de vivir si las mentes dejasen de enfrascarse en el arte de medrar". La humanidad debería olvidar la manía por el crecimiento y comenzar a considerar la visión de Mill como base del desarrollo sostenible.

La Ciencia de la Era Postnormal


LA CIENCIA DE LA ERA POSTNORMAL

Silvio O. Funtowicz y Jerome R. Ravetz

Este texto, es una traducción del artículo “Science for the postnormal age” publicado por Futures en septiembre de 1993.

La ciencia siempre evoluciona para responder a los principales retos que van cambiando en la historia. Después de siglos de triunfo y de optimismo, la ciencia ahora está llamada a remediar y curar las patologías del sistema industrial mundial del cual constituyen su base. Mientras que antes se veía a la ciencia avanzar de forma estable y segura en el conocimiento y control sobre el mundo natural, hoy parece enfrentarse a muchas incertidumbres en los asuntos políticos del riesgo y del medio ambiente. En respuesta a esto, se están desarrollando nuevos estilos de actividad científica. El enfoque reduccionista analítico, que divide a los sistemas en elementos cada vez más pequeños, está siendo suplido por un enfoque sistémico, sintético y humanístico.
Las viejas dicotomías entre los hechos y los valores, y entre el conocimiento y la ignorancia, están siendo superadas. Los sistemas naturales se reconocen como dinámicos y complejos; las interacciones relacionadas con la humanidad son "emergentes", incluyendo a las propiedades de la reflexión y de la contradicción. La ciencia que resulta apropiada a esta nueva condición estará basada en los supuestos de impredicibilidad, control incompleto y en una pluralidad de perspectivas legítimas.

No existe en la actualidad una descripción precisa de lo que nos deparará el futuro, pero sí hay un sentir general de que mucha de nuestra herencia intelectual presente descansa firmemente en el pasado. El término "post moderno" se utiliza ampliamente para describir los fenómenos culturales contemporáneos, [2] y utiliza un enfoque de crítica ilimitada de los fundamentos que sustentan nuestra cultura predominante y coquetea con el nihilismo y la desesperación.
En contraposición, introducimos aquí el término "postnormal". Este tiene el eco del trabajo seminal sobre la ciencia moderna realizada por Kuhn. [3] Para él, la "ciencianormal" hace referencia al modo rutinario, poco excitante y de hecho antintelectual de solucionar acertijos, a través del cual la ciencia avanza firmemente entre sus revoluciones conceptuales.

En este estado "normal" de la ciencia, se manejan las incertidumbres automáticamente, los valores no se comentan y no se escuchan los problemas fundacionales. El fenómeno postmoderno puede verse en cierto sentido como una respuesta al colapso de esa "normalidad" que constituye la norma de la ciencia y de la cultura. Como alternativa a la postmodernidad, mostramos que se está desarrollando un conocimiento nuevo y enriquecido de las funciones y los métodos de la ciencia. En este sentido, laciencia apropiada a está época es la ciencia "postnormal".

Esta ciencia naciente alimenta una nueva metodología que ayuda a conducir su desarrollo. En ella no se elimina la incertidumbre, sino que se controla, y los valores no se presuponen, sino que se hacen explícitos. El modelo de argumento científico no es una proposición formalizada, sino un diálogo interactivo. La ciencia paradigmática ya no es aquella en la cual la localización (en lugar y tiempo) y el proceso son irrelevantes para las explicaciones. La dimensión histórica, incluyendo la reflexión sobre el pasado y el futuro de la humanidad, se está volviendo parte integral de una caracterización científica de la naturaleza.

Nuestra contribución a esta nueva metodología se centra en dos aspectos. Uno es la calidad de la información científica, analizada en términos de los dos tipos diferentes de incertidumbre en el conocimiento y las funciones intencionadas de la información. El hecho de que las "verdades" científicas puedan tener una calidad variable ha sido un secreto bien guardado; y el conocimiento amplio de esta cara humana de la ciencia es una clave para el enriquecimiento de sus tareas futuras. Nuestra otra contribución se relaciona con las estrategias de solución de problemas, analizadas en función de las incertidumbres del conocimiento y de las complejidades de la ética. Cuando a los asuntos de política se aplica la ciencia, esta no puede ofrecer certidumbre en sus recomendaciones, y los valores en conflicto en cualquier proceso de toma de decisiones no pueden ignorarse, incluso en el propio trabajo de solución de problemas. Para la calidad de la información, hemos desarrollado un sistema transparente de notaciones (NUSAP), mediante el cual se pueden expresar los diferentes tipos de incertidumbre que afectan la información científica. Puede, por tanto, comunicarse de forma concisa, clara y matizada entre comunidades tradicionales y ampliadas. El enfoque NUSAP sostiene el principio de que la incertidumbre no puede eliminarse totalmente de la ciencia, pero que la buena calidad de la información depende del buen manejo de sus incertidumbres. [4]

Nosotros empleamos la interacción de las incertidumbres de los sistemas y los riesgos de la toma de decisiones, para dar una pauta a seguir en la selección o elección de las estrategias apropiadas para solucionar un problema. El instrumento heurístico está constituido por una serie de exposiciones gráficas de tres estrategias relacionadas, desde la más estrechamente definida, hasta la más amplia. Dos de ellas son familiares a la experiencia pasada de la práctica científica o profesional; la última, en donde las inseguridades de los sistemas y los riesgos de las decisiones son altos, corresponde a la práctica de la ciencia de la época postnormal. [5] Uno de los modos de diferenciar los diferentes tipos de investigación es mediante sus objetivos, las ciencias aplicadas están orientadas hacia una misión; la consulta profesional está destinada a servir al cliente; y la cienciapostnormal está encaminada a un tema. Estas tres pueden compararse con las ciencias básicas- la tradicional investigación "pura" ó "básica"- que está "motivada por la curiosidad". En la esfera de la ciencia postnormal los problemas del aseguramiento de la calidad de la información científica son particularmente agudos, y su solución requiere de nuevas concepciones de la metodología científica.

En este nuevo tipo de ciencia, la evaluación de los resultados científicos requeridos para la toma de decisiones exige una "comunidad de pares ampliada". [6] Esta extensión de la legitimidad a nuevos participantes en los diálogos sobre políticas, tiene implicaciones importantes tanto para la sociedad como para la ciencia. Con un respeto mutuo entre las diferentes perspectivas y formas de conocimiento, cabe la posibilidad de desarrollar un elemento democrático genuino y eficaz en la vida de las ciencias. Los nuevos retos para las ciencias pueden entonces convertirse en los sucesores de las iniciales grandes "conquistas", como la enfermedad o el espacio, al dar una significación simbólica y un sentido renovado de aventura a una nueva generación para la ciencia del futuro.

Reinvasión del laboratorio por la naturaleza

El lugar de la ciencia en el mundo industrializado fue bien descrito por Bruno Latour, [7] cuando se imaginó a Pasteur llevando su laboratorio a todos los campos franceses y conquistando así este territorio para la ciencia y para sí mismo. Según esta visión, la naturaleza por sí ya no necesita ser enfocada como algo salvaje y amenazador, sino que a través de la metodología de la ciencia esta puede ser domesticada y resultar útil a la humanidad. El milagro de la ciencia natural moderna es que la experiencia del laboratorio, el estudio de un elemento aislado de la naturaleza que se conserva artificialmente puro, estable y reproducible, puede exitosamente extenderse a la comprensión y el control de la naturaleza en su forma bruta. Nuestra tecnología y nuestra medicina, conjuntamente, han hecho que la naturaleza sea predecible y en parte controlable y, por tanto, han hecho que muchas personas lleven una vida más segura, más placentera y más sana que nunca antes pudo imaginarse en la historia. La parte negativa de este logro es que puede muy bien resultar insostenible, no simplemente en términos de equidad, sino incluso en términos de sobrevivencia.

El triunfo del método científico, con el despliegue del conocimiento técnicamente esotérico de sus expertos, ha conducido al dominio de este método sobre todas las otras formas de conocimiento; esto se aplica a nuestro conocimiento de la naturaleza y de mucho más. La experiencia del sentido común y las capacidades heredadas de hacer y vivir han perdido su autoridad, y han sido sustituidas por los objetos teóricamente construidos del discurso científico, que son necesarios para tratar con cosas invisibles como los microbios, los átomos, los genes y los quásares.

A pesar de ser formalmente democrática (ya que ahora no existen barreras formales para el entrenamiento para esa experticia), la ciencia es en realidad algo reservado para aquellos que pueden dedicarse a una educación prolongada e intensa, y por tanto para aquellos grupos sociales a quienes estos pertenecen. Según una tradición que proviene de la Ilustración del siglo XVIII, la racionalidad de la toma de decisiones pública debe parecer ser científica. Sobre esta base, los intelectuales con un estilo científico (incluyendo por excelencia a los economistas) han llegado a verse como autoridades principales, como los poseedores y proveedores de la sabiduría práctica. Hay un criterio universal (aunque superficial y lleno de cinismo) de que la experticia científica es el componente crucial de la toma de decisiones, estén relacionadas estas con la naturaleza o con la sociedad.

Ahora las propias fuerzas que la ciencia creó han llevado a nuevas relaciones de la ciencia con el mundo. La extensión del laboratorio ha ido más allá de la intervención a pequeña escala tipificada por la conquista del ántrax por Pasteur. Nosotros no nos limitamos a observar los grandes y conocidos desórdenes sufridos por el medio ambiente debido a las prácticas agrícolas e industriales modernas. La metodología para enfrentar con éxito estos nuevos problemas no puede ser la misma que la que ayudó a crearlos. Gran parte del éxito de la ciencia tradicional descansa en su poder de abstraerse de la incertidumbre en el conocimiento y en los valores; esto se muestra en la tradición docente que predomina en las ciencias, que creó un universo de hechos inconquistables, presentados dogmáticamente para ser asimilados por estudiantes no críticos. Ahora la expectativa científica nos ha llevado a dilemas políticos que no pueden resolverse por sí mismos. No hemos simplemente perdido el control, ni siquiera la capacidad de predecir; ahora nos enfrentamos a una incertidumbre radical e incluso a la ignorancia, así como a la incertidumbre que yace en el corazón de los asuntos de política científica.

Para entender las nuevas tareas y métodos de la ciencia, podemos fructíferamente invertir la metáfora de Latour, y pensar en la naturaleza invadiendo el laboratorio. Esto lo vemos de muchas formas; por ejemplo, nuestra tecnología basada en la ciencia, que por algún tiempo parecía ser una nueva dueña de la naturaleza, hecha por el hombre, ahora la vemos como algo críticamente dependiente del gran ecosistema en el cual está comprendida, y que corre el riesgo de destruirse si esa matriz resulta seriamente perturbada o dañada. Asimismo, la extensión de la tecnología moderna a toda la humanidad, cosa que resulta esencial para que la igualdad entre los pueblos se haga realidad en el sistema actual, aceleraría las tendencias autodestructivas del propio sistema tecnológico. De esta forma la naturaleza se reafirma en toda la planificación científica, tanto para las perspectivas técnicas como para las humanas.

En la historia ha habido otros episodios en los que la ciencia ha sido transformada, cuando una actividad particularmente exitosa encaminada a resolver un problema ha desplazado viejas formas y se ha convertido en el ejemplo paradigmático de la ciencia. Estas transformaciones se han identificado con los nombres de grandes científicos como son Galileo, Darwin y Einstein. Han afectado principalmente la ciencia teórica, porque hasta hace relativamente poco, la tecnología y la medicina no fueron generalmente influidas a corto plazo por los resultados de las investigaciones científicas. Los retos de la ciencia formaban parte en gran medida del reino de las ideas. Ahora, como los poderes de las ciencias han dado origen a amenazas a la propia sobrevivencia de la humanidad, la respuesta estará tanto en la práctica social de la ciencia como en sus estructuras intelectuales.

La centralidad de la incertidumbre y de la calidad

Ahora que los asuntos políticos del riesgo y el medio ambiente presentan los problemas más urgentes para la ciencia, la incertidumbre y la calidad se están moviendo desde la periferia, pudiera decirse desde las sombras de la metodología científica, para convertirse en los conceptos centrales integradores. Hasta el momento se han mantenido al margen de la comprensión de la ciencia, tanto para los legos como para los científicos. Un nuevo rol de los científicos involucrará el manejo de estas incertidumbres cruciales; esta es la tarea de asegurar la calidad de la información científica que se ofrece para las decisiones políticas.

Estos nuevos asuntos de política tienen rasgos comunes que los distinguen de los problemas tradicionales de la ciencia. Son universales en su escala y de largo plazo en su impacto. Los datos sobre sus efectos, e incluso los datos que sirven de pautas o guías a sistemas "no disturbados", son radicalmente inadecuados. Los problemas, siendo nuevos, complejos y variables, no son en sí bien comprendidos. La ciencia no siempre puede brindar teorías sólidas sobre la base de experimentos para la explicación y la predicción, pero puede con frecuencia lograr, en el mejor de los casos, modelos matemáticos y simulaciones automatizadas que en esencia, no pueden comprobarse. Sobre la base de fuerzas tan inciertas, se deben tomar las decisiones a veces en condiciones de cierta urgencia. Por tanto, la política no puede basarse en predicciones factuales, sino solamente en pronósticos de políticas.

Los modelos automatizados son el método más ampliamente empleado para llegar a afirmaciones sobre el futuro sobre la base de datos del pasado y el presente. Para muchos existe aún una cualidad mágica en las computadoras, ya que consideran que realizan operaciones razonadas sin error y rápidamente. Pero lo que obtiene al final del programa no es necesariamente una predicción científica; y puede incluso no ser un pronóstico de política particularmente bueno. Los datos numéricos que se emplean pueden no derivarse de estudios experimentales o de campo; los números más correctos de que se dispone, como sucede en muchos estudios de riesgo industrial, pueden ser simplemente estimaciones obtenidas de expertos. En lugar de teorías que dan cierta representación profunda de los procesos naturales en cuestión, puede que sólo haya paquetes de software patrones que se apliquen con los parámetros numéricos que mejor se ajusten. Y, en lugar de una evidencia experimental, de campo o histórica, como normalmente se asume por las teorías científicas, puede sólo existir la comparación de los resultados calculados con los obtenidos por otros modelos computarizados igualmente difíciles de comprobar.
A pesar de los enormes esfuerzos y de los recursos invertidos en el desarrollo y la aplicación de estos métodos, no ha existido suficiente intento concertado para ver si contribuyen significativamente al conocimiento o a la política. En la investigación relacionada con las políticas sobre riesgos y medio ambiente, la cual resulta crucial para nuestro bienestar, ha habido poco esfuerzo por asegurar una calidad similar a la que las ciencias experimentales tradicionales dan por realizada en sus prácticas cotidianas. Aunque las computadoras pueden en principio utilizarse para fortalecer la capacidad y la creatividad humana al hacer todo el trabajo rutinario de forma rápida y sin esfuerzos, en muchos casos, se han convertido en sustitutas del pensamiento disciplinado y del rigor científico. [8]

Aun cuando existen datos empíricos para los problemas de políticas, no resulta realmente responsable su tratamiento mediante las técnicas estadísticas tradicionales. Como lo plantea J.C. Bailar: Toda el álgebra estadística y los cálculos estadísticos tienen valor sólo cuando y en la medida en que adicionan o enriquecen el proceso de deducción. En ocasiones no ayudan a hacer deducciones adecuadas; en realidad pueden hacer todo lo contrario, y en mi experiencia eso parece ser debido a que los diferentes tipos de variabilidad casual que vemos en los grandes problemas del día tienden a ser pequeños en relación con otras incertidumbres. Esto es cierto, por ejemplo, en lo referente a los datos sobre la pobreza y del desempleo; el comercio internacional; la producción agrícola, y las medidas básicas para la salud humana y la sobrevivencia. Más cercano al hogar, la variabilidad casual - materia prima de los valores p y de los límites de confianza, simplemente es barrida por otros tipos de incertidumbres al valorar los riesgos que tienen para la salud las exposiciones químicas, o monitorear el movimiento de un contaminante ambiental, o la predicción de los efectos de las actividades humanas en la temperatura global y la capa de ozono. [9]

Por tanto, por el criterio tradicional del método científico, la calidad de la investigación sobre estos problemas relacionados con políticas es por lo menos dudosa. Las tareas de manejar la incertidumbre y de garantizar la calidad, que en la ciencia tradicional son manejadas por la habilidad individual y la práctica común, quedan confusas en esta nueva área. Se deben desarrollar nuevos métodos para hacer que nuestra ignorancia resulte útil, [10] para este fin, debe haber una separación radical de la dependencia total en las técnicas y de la exclusión de consideraciones metodológicas, sociales y éticas que han caracterizado a la ciencia "normal" tradicional.

El sistema NUPSA ha proporcionado un enfoque integrado al problema de la incertidumbre, la calidad y los valores. En sus términos, los diferentes tipos de incertidumbre pueden expresarse y utilizarse para la evaluación de la calidad de la información científica. Tenemos que distinguir entre los niveles técnicos, metodológicos y epistemológicos de incertidumbre; estos corresponden a la inexactitud, la desconfianza y el límite con la ignorancia respectivamente. [11] La incertidumbre se controla a nivel técnico cuando las rutinas normales son adecuadas; éstas usualmente se derivarán de las estadísticas (que son en sí esencialmente manipulaciones simbólicas), complementadas por las técnicas y convenciones desarrolladas para campos particulares. El nivel metodológico está comprendido cuando los aspectos más complejos de la información, digamos los valores o la confiabilidad, son relevantes. Es entonces cuando se requieren juicios personales que dependen de habilidades de alto nivel; y la práctica en cuestión es una consulta profesional, un "arte aprendido" como la medicina o la ingeniería. Finalmente, el nivel epistemológico está presente cuando la incertidumbre irremediable constituye el centro del problema, como, por ejemplo cuando los diseñadores de la computadora reconocen que existen "incertidumbres completas" que pueden viciar todo el ejercicio, o más generalmente en la ciencia postnormal. En el NUPSA estos niveles de incertidumbre se corresponden con las categorías de propagación, valoración y genealogía respectivamente.

El aseguramiento de la calidad es tan esencial para la ciencia como para la industria; y mientras que en la ciencia de investigación tradicional puede controlarse informalmente por una comunidad de pares, en los nuevos asuntos de política de riesgos y medio ambiente, la calidad de la ciencia debe verse como un asunto urgente. El carácter inadecuado del estudio tradicional se ha analizado extensivamente en las diferentes áreas de las ciencias básicas, [12] de las "ciencias ordenadas", [13] y las ciencias "regulatorias". [14] Como vemos, la evaluación de la calidad en este nuevo contexto de la ciencia no puede limitarse a los productos de la investigación; sino que también debe incluir a los procesos y a las personas, y en última instancia a los objetivos también. Este enfoque "p-fourth" para el aseguramiento de la calidad de la ciencianecesariamente comprende la participación de personas, además de los investigadores técnicamente preparados; de hecho, todos los involucrados en un tema forman una "comunidad de pares ampliada" para una estrategia efectiva de solución de problemas de riesgos ambientales globales.

Estrategias para solucionar problemas

Para caracterizar un tema que abarque el riesgo y el medio ambiente en lo que llamamos "ciencia postnormal", podemos imaginárnoslo como algo en donde los hechos son inciertos, los valores contradictorios, los riesgos altos y las decisiones urgentes. En ese caso, el término "problema", con sus connotaciones de un ejercicio en donde una metodología definida suela llevarnos a una solución clara, es menos apropiada. Estaríamos perdidos si retuviéramos la imagen de un proceso en donde hechos científicos verdaderos simplemente determinan las conclusiones políticas correctas. Sin embargo, los nuevos retos no niegan a la ciencia tradicional; la función es elegir los tipos apropiados de estrategias para solucionar los problemas en cada caso.
La Figura 1 comprende tres rasgos distintivos. Primero (y este es una innovación de la metodología científica), muestra la interacción de los aspectos epistémicos (el conocimiento) y axiológicos (los valores) de los problemas científicos. Estos se describen como ejes en la figura, representando la intensidad de la incertidumbre y de los riesgos en las decisiones respectivamente. Aquí notamos que la incertidumbre y los riesgos en las decisiones se oponen a los atributos que tradicionalmente se consideraban que caracterizaban a la ciencia, es decir, su certeza y la neutralidad de su valor (este es el segundo rasgo distintivo innovador de nuestro análisis). Finalmente, las dos dimensiones son desplegadas formando tres intervalos discretos. De esta forma, logramos un diagrama que tiene tres zonas que representan y caracterizan a tres tipos de estrategias de solución de problemas.

El término "incertidumbres de los sistemas" conlleva el principio de que el problema se interesa no en el descubrimiento de un hecho particular, sino en la comprensión o el manejo de una realidad inherentemente compleja. Por "riesgos de las decisiones" entendemos a los diferentes costos, ganancias y valores comprendidos en el tema a través de los diferentes involucrados. Para nosotros, no resulta necesario intentar ahora hacer un mapa detallado de estos términos, a medida que surgen en los aspectos técnicos y sociales del diálogo sobre cualquier tema particular de política. Por ahora resulta suficiente para este análisis conceptual, que es posible en principio, identificar cuáles son los elementos guías o dominantes, y posteriormente caracterizar a los sistemas totales a través de estos elementos.

Ciencias aplicadas

La explicación del diagrama de las estrategias de solución de problemas comienza con la estrategia más familiar. La denominamos ciencia aplicada. Esta está presente cuando las incertidumbres y los riesgos de las decisiones son bajos. Las incertidumbres del sistema estarán en el nivel técnico, y se manejarán mediante procedimientos y rutinas normales. Estas incluirán técnicas particulares para hacer que los instrumentos se mantengan trabajando confiablemente, así como instrumentos estadísticos y paquetes para el tratamiento de datos. Los riesgos en las decisiones serán simples y pequeños; en la práctica de la investigación se han invertido recursos porque hay un cierto interés externo particular y directo en estos resultados. La información resultante se empleará en una empresa mayor, la cual no es de interés del investigador. Esto lo ilustramos en la figura 2.

En la figura 2, la ciencia pura, "básica" o "central", puede considerarse concentrada alrededor de la intersección de los ejes. Por definición, no existen intereses externos en la investigación motivada por la curiosidad, por tanto los riesgos de las decisiones son bajos. También el ejercicio de la investigación generalmente no se realiza a menos de que exista confianza en que las incertidumbres son bajas, es decir que el problema es propenso a resolverse a través de un enfoque normal de acertijo. Evidentemente, la investigación altamente innovadora o revolucionaria, ya sea pura o aplicada, no descansa dentro de esta categoría, ya que las incertidumbres de los sistemas son inherentemente altas, y por diferentes razones los riesgos en las decisiones son altos. Por tanto, las investigaciones astronómicas de Galileo abarcaban toda la gama de temas, desde la técnica astronómica hasta la ortodoxia religiosa; de ahí que aunque no estaba directamente vinculada o no era directamente aplicable a la industria o a los problemas ambientales, era definitivamente extrema en sus incertidumbres y en sus riesgos de decisión. Lo mismo podría decirse del trabajo de Darwin en El origen de las especies. En este sentido existe una continuidad entre la "filosofía de la naturaleza" clásica y la ciencia postnormal que está surgiendo ahora.
Podemos de forma útil comparar las ciencias básicas y las ciencias aplicadas en relación con el aseguramiento de la calidad. En donde las incertidumbres y los riesgos de las decisiones externas son bajos, los procesos tradicionales de análisis de proyectos y de referencia a documentos han trabajado lo suficientemente bien, a pesar de sus conocidos problemas.
Sin embargo, cuando el resultado de la investigación se hace importante para alguna función externa, la comunidad de pares relevante se amplía más allá de una comunidad de investigación particular, para incluir a usuarios de todo tipo, y también a gerentes. La situación con la valoración de la calidad se asemeja a la que se da con los fabricantes y los consumidores que traen al mercado diferentes programas y diferentes habilidades. Como ejemplo de lo que pueden variar los criterios de calidad entre los productores y los consumidores, podemos tomar en consideración la seguridad del producto; un accidente raro puede ser menos significativo para los fabricantes (especialmente cuando las regulaciones de responsabilidad son flojas) que para los consumidores. En el caso de las ciencias aplicadas, un resultado válidamente obtenido bajo determinadas condiciones puede ser inapropiado cuando se le aplica a otras; por tanto, cuando se dan medidas de una sustancia tóxica o contaminante para un promedio de tiempo, de espacio o para poblaciones expuestas, esto puede ser adecuado como media regulatoria general, pero no toma en cuenta el daño a las concentraciones máximas o a los grupos más susceptibles.
Con frecuencia sucede que los resultados de un proyecto de ciencias aplicadas no son de "conocimiento público", no están libremente disponibles a todos los usuarios, sino que son "know-how corporativo", una "propiedad intelectual" del negocio privado o de la agencia estatal que financia el ejercicio de la investigación. Si la información es relevante para algún asunto de política, las tareas de aseguramiento de la calidad pueden ser controvertidas, involucran conflictos con la confidencialidad; y pueden elevarse los riesgos en los aspectos no científicos de las decisiones. Por tanto, la estrategia verdadera de solución de problemas ya no es más la ciencia aplicada, ya que el tema puede conllevar luchas por el poder político y administrativo, y los principios constitucionales del "derecho a saber" de los ciudadanos, por ejemplo, en lo relacionado con los peligros ambientales o los riesgos tecnológicos.
La comunidad de pares relevantes se expande más allá de los productores directos, de los financiadores y de los usuarios de la investigación, para incluir a todos los involucrados en el producto, en el proceso, o en sus implicaciones locales o mundiales. La ampliación de la comunidad de pares puede incluir a los periodistas, los abogados y a grupos de presión. De ahí que un problema que parezca ser totalmente científico puede convertirse en un problema que trascienda las fronteras de las ciencias aplicadas, dando lugar a una estrategia de solución de problemas mucho más complejo, digamos la "ciencia postnormal". Cuando los científicos con criterios tradicionalistas lamentan la mala influencia de los "medios", a veces se debe a la dificultad que éstos tienen para comprender el nuevo rasgo de la ciencia cuando forma parte de la política.
Consultas profesionales
El diagrama para la consultas profesionales (Figura 3) tiene dos zonas, con las ciencias aplicadas incluidas adentro. Esto significa que la consulta profesional incluye a las ciencias aplicadas, pero que tiene que ver con problemas que requieren una metodología distinta para lograr su solución completa. La incertidumbre no puede manejarse de forma rutinaria en el nivel técnico, porque aspectos más complejos del problema, como son la confiabilidad en las teorías y la información, son relevantes. Se requieren, por tanto, juicios personales que dependen de habilidades de alto nivel, y la incertidumbre está en el nivel metodológico.

Los riesgos de las decisiones son también más complejos. Tradicionalmente, la tarea profesional se realiza para un cliente al cual hay que servir. Esto no puede reducirse a un objetivo claro y bien definido, porque los humanos no son máquinas ni burocracias y están conscientes de sus objetivos. En el caso de los riesgos y de los temas de política ambiental, los profesionales pueden experimentar tensión entre sus funciones tradicionales y sus nuevas demandas. Los objetivos relacionados con la tarea ya no son los simples objetivos de los clientes, sino que estarán en conflicto e involucrarán a diferentes sectores humanos y también a diferentes sistemas naturales.

La relación entre las incertidumbres de los sistemas y los riesgos de las decisiones están bien ilustradas por la función de incorporar los costos de error a las decisiones. En los ejercicios de las ciencias aplicadas estos, por lo general, están implícitamente reducidos en métodos estadísticos estandarizados. Los límites de confianza para los dos tipos de inferencia de errores se emplean profesionalmente en valores constantes preestablecidos sin que medie la reflexión. Pero en las tareas profesionales, los costos de error pueden ser tan grandes que afecten la continuación de una carrera.

De ahí que deban tratarse como riesgos, donde deben emplearse ciertos cálculos, pero donde necesariamente predominará el discernimiento. En una situación forense el profesional necesitará tomar en cuenta el margen de prueba de un problema particular, el cual reflejará los valores de una sociedad particular (¿el daño de quién es más importante prevenir?). La misma consideración se ajusta para cualquier asunto de política; por tanto, un problema de contaminación ambiental se manejará de forma diferente en dependencia de si el proceso se considera seguro hasta tanto se comprueben los daños, o viceversa. Alternativamente, podemos preguntar si la falta de pruebas de daños se interpreta como prueba de ausencia de daños. Aunque esos temas metodológicos están mucho más allá del alcance de las ciencias aplicadas, en la consulta profesional estos condicionan frecuentemente todo el trabajo, y las simples descripciones, según se muestra aquí, no abarcan las sutilezas del margen de prueba que se emplea en la práctica.

La consulta profesional tiene muchos rasgos comunes con las ciencias aplicadas, distinguiéndose ambas de las ciencias básicas. Ambas operan bajo los límites del tiempo y de los recursos, con proyectos fundados y guiados por intereses externos, y sus productos con frecuencia están fuera del dominio del "conocimiento público". La mayor parte del tiempo, las tareas profesionales se pueden reducir a ejercicios rutinarios, a medida que el trabajo se normaliza en su técnica y en el control de la incertidumbre. Pero la consulta profesional comprende disposición para enfrentar situaciones nuevas e inesperadas, y asumir la responsabilidad de sus resultados. La ingeniería está en los límites de ambas, si bien la mayoría del trabajo de ingeniería se realiza dentro de la organización y no para clientes individuales, aun así los problemas no pueden reducirse completamente a una rutina, de forma tal que el "criterio de ingeniería" es un aspecto bien conocido del trabajo. De la ingeniería podríamos decir que la mayoría de su práctica rutinaria necesita de habilidad empírica para el uso de los resultados de las ciencias aplicadas, mientras que a sus niveles más altos se convierte en una verdadera asesoría profesional.

Un caso intermedio contrastante es el de la función del "experto". Este normalmente es alguien que asesora, pero cuya responsabilidad está definida por su posición como empleado; de ahí que no es el interés del cliente el que define su función, sino el del empleador. En ese respecto, los riesgos de sus decisiones son más simples que los de los consultantes profesionales, y las incertidumbres del sistema según el las aprecia, están correspondientemente reducidas. Es posible que un simple individuo ocupe estas tres funciones alternativamente o incluso (hasta cierta medida), simultáneamente, lo que puede resultar confuso para sus auditorios o quizás incluso para él. Un investigador académico puede asesorar sobre un tema relacionado con políticas; su prestigio y legitimidad se derivan de su reputación en la investigación, ya sea en las ciencias básicas o en las ciencias aplicadas; asume la autoridad de un consultante profesional cuando emite sus juicios; y si su investigación está estrechamente controlada por alguna organización financiadora, entonces puede estar de hecho trabajando como experto en su nombre. Es por esto, que la posibilidad de "conflicto de interés" aumenta cuando los científicos hacen pronunciamientos públicos, sin nadie que impugne su integridad personal según ellos la perciben.

Como estrategia para resolver problemas, la consulta profesional tiene importantes diferencias con las ciencias aplicadas. Los resultados de los ejercicios de las ciencias aplicadas, al igual que los de las ciencias básicas, tienen los rasgos de la reproductibilidad y de la predicción. Es decir, cualquier experimento debe, en principio, ser capaz de ser reproducido en cualquier parte y por cualquier practicante competente, ya que operan en sistemas aislados y naturalmente controlados. De ahí que los resultados alcancen las predicciones de la conducta futura de los sistemas técnicos o naturales bajo condiciones similares. Por el contrario, las tareas profesionales tienen que ver con situaciones únicas, por muy similares que puedan ser. El elemento personal se hace correspondientemente importante, por tanto, es correcto pedir una segunda opinión sin preguntarnos acerca de la capacidad o de la integridad de un doctor en un caso médico. Alternativamente, quién esperaría que dos arquitectos produjeran diseños idénticos. De igual forma, sería irreal esperar que dos ingenieros de seguridad crearan el mismo modelo (o elaboraran las mismas conclusiones) en un análisis de riesgo de una instalación compleja. El público puede sentirse confuso o desilusionado, al ver a dos científicos en fuerte desacuerdo sobre un problema que aparentemente sólo corresponde a las ciencias aplicadas (y los propios científicos pueden también estar confundidos). Pero cuando se aprecia que estos asuntos de política conllevan también consulta profesional, esos desacuerdos deben verse como inevitables y saludables. La ganancia de claridad debe más que compensar la pérdida de la mística de infalibilidad científica.

Este último fenómeno me recuerda las diferencias en el aseguramiento de la calidad que surgen cuando extendemos las ciencias aplicadas a la consulta profesional. Podemos prever cuatro componentes en la tarea de solución de problemas, el proceso, el producto, la persona y el objetivo. Este es el enfoque "p-fort" que mencionamos con anterioridad para el aseguramiento de la calidad. En las ciencias básicas, el foco principal de la tarea de valoración de la calidad está en el proceso, la valoración se hace sobre la base del informe de investigación, y requiere para su ejecución una comunidad de pares especializada en la materia (que pueden leer entre líneas en el informe de investigación). En las ciencias aplicadas, el foco de interés de la valoración se extiende a los productos y la hacen los usuarios, ya que es por ellos que se hace la investigación. El aseguramiento de la calidad no es entonces tan esotérico, ya que los usuarios tienen menos necesidad de entender el proceso de investigación, y por tanto, hay una extensión automática de la comunidad con una participación legítima en la evaluación. En el caso de la consulta profesional no puede haber crítica o procesos simples y objetivos para el aseguramiento de la calidad (más allá de la simple competencia). Los clientes se convierten en parte importante de la comunidad de pares que valora la calidad del trabajo, aunque no tienen una perspectiva técnica adecuada. Por tanto, en los tres casos, vemos una ampliación de la "comunidad de pares" que participan en el aseguramiento de la calidad. En este sentido, la "comunidad de pares extendida" de la ciencia postnormal es una continuación normal de esta tendencia.

Ciencia postnormal

Ahora consideramos el tercer tipo de estrategia para la solución de problemas, estrategia en donde las incertidumbres del sistema o los riesgos de las decisiones son altos.


Los aspectos políticos que mueven a la ciencia postnormal pueden incluir un gran componente científico en su descripción, a veces incluso hasta el punto de ser capaz de expresarse en lenguaje científico, en este sentido, son análogos a los problemas de la "transciencia", primeramente mencionada por Alvin Weinberg. [15] Pero parece conveniente distinguir entre los problemas analizados aquí y los otros; para Weinberg esos problemas sólo se diferencian de los de las ciencias aplicadas en escala o confiabilidad técnica. Eran escasamente diferentes de los problemas de la consulta profesional según los analizamos aquí. [16] En función de nuestro diagrama, la cienciapostnormal ocurre cuando las incertidumbres son de tipo epistemológico o ético, o cuando los riesgos de las decisiones reflejan objetivos contradictorios entre los pares. La denominamos "postnormal" para indicar que los ejercicios de resolver acertijos de las ciencias normales (en el sentido kuhniano) que tan exitosamente se extendieron desde el laboratorio hasta la conquista de la naturaleza, ya no resultan apropiados para resolver los problemas de las políticas de riesgo y de medio ambiente. Notamos que en las figuras de la 2 a la 4, las ciencias aplicadas aparecen tres veces y la consulta profesional dos. ¿se refieren estas clasificaciones a lo mismo cuando están incluidas en una estrategia de solución de problemas amplia a cuando están solas? En el sentido de su práctica rutinaria sí, pero cuando aparecen dentro de una estrategia de solución de problemas amplia se reinterpreta toda la actividad. Se plantean los problemas y se evalúan las soluciones según los criterios de comunidades más amplias. Por tanto, la cienciapostnormal es, de hecho, una ciencia y no meramente políticas o participación pública. Por diferente que sea de las variedades de formas de solución de problemas que ahora son conocidas y tradicionales, es una forma de investigación válida, apropiada a las necesidades actuales.

Ejemplos de problemas presentados que combinan alto riesgo en las decisiones y elevadas incertidumbres de sistemas son muy comunes en los asuntos de políticas de riesgo y de medio ambiente. De hecho, cualquier problema relacionado con los peligros tecnológicos altos o con la contaminación, pertenecen a esta clase. La ciencia postnormal tiene un rasgo paradójico en su actividad de resolver los problemas en donde el dominio tradicional de los "hechos duros" sobre los "valores suaves" se ha invertido. Debido al alto nivel de incertidumbre, cuando nos aproximamos a la ignorancia y a los riesgos extremos de las decisiones debemos incluso, en algunos casos, invertir los ejes de nuestro diagrama, haciendo que los valores sean la variable independiente horizontal Un buen ejemplo de esa inversión lo ofrecen las acciones que se necesitará llevar a cabo en la preparación para mitigar los efectos de la elevación del nivel del mar en el cambio del clima mundial. Aquí la cadena "causal" comienza con los diferentes resultados en la actividad humana que producen cambios en la biosfera, motivando a su vez cambios en el sistema climático y en el nivel del mar (interactuando todos estos de forma compleja con valores en tiempos de demora).

De todo esto deben desprenderse una serie de previsiones que darán los resultados científicos a los procesos de decisiones; contribuyendo así a las recomendaciones de políticas que deberán ejecutarse a gran escala. Pero todos los elementos causales son inciertos, esperar a que se manifiesten todos los hechos sería otra forma de imprudencia. El medio ambiente y los patrones de asentamiento de las personas están en peligro; más tarde o más temprano será necesaria la migración desde las regiones más bajas de forma masiva con su consecuente cataclismo económico, social y cultural.

Esas políticas societales de largo alcance se decidirán sobre la base de la información científica que es en extremo intrínsecamente incierta; incluso más, porque los planes de la migración deben hacerse con suficiente tiempo de antelación de manera tal que puedan ejecutarse los programas de reconstrucción y de nuevo asentamiento. La elevación en el nivel del mar no sería como una marea alta, sino más bien como desbordamientos de frecuencia y destructividad creciente. Las ciudades portuarias no preparadas (como la mayoría de los centros políticos y financieros del mundo) podrían ser desbastadas. Podría surgir una nueva forma de crisis de legitimación; si las autoridades tratan de basar sus reclamos de sacrificio en las certezas tradicionales de las ciencias aplicadas, como en el modelo de Pasteur, fracasarán. La participación y el consenso público que se deriven esencialmente de compromisos de valor, serán decisivos para la valoración de los riesgos y para la ejecución de las políticas. Por tanto, las fuerzas científicas tradicionales se vuelven "suaves" en el contexto de los "duros" compromisos de valor que determinarán el éxito de las políticas para mitigar los efectos de una posible elevación del nivel del mar. De esta forma, vemos como los "sistemas" comprendidos en los temas de política ambiental son verdaderamente "emergentes", con dimensiones de cognición y de valor que trascienden las de los sistemas estudiados por la teoría de sistemas tradicional y sus técnicas de modelación. De ahí que la ciencia postnormal se corresponda con una teoría de sistemas enriquecida, derivando de ella rigor analítico, y brindándole experiencia y visión.

La tradicional distinción hecho/valor no se ha invertido simplemente; en la ciencia postnormal las dos categorías no pueden separarse naturalmente. Las incertidumbres van más allá de las de los sistemas, para incluir también a la ética. Todos los temas de políticas de riesgo y de medio ambiente comprenden nuevas formas de equidad, las cuales han sido previamente consideradas como "externalidades" con relación al negocio real de la empresa científico-técnica, que es la producción y el consumo deutilidades. Estos nuevos aspectos políticos, abarcan también el bienestar de los nuevos involucrados, como por ejemplo las generaciones futuras, otras especies y el medio ambiente planetario en su conjunto. La conexión íntima que existe entre las incertidumbres en el conocimiento y en la ética está muy bien ilustrada por los problemas de extinción de las especies, ya sea a escala individual o global. Resulta imposible lograr una racionalidad simple para comparar los derechos que tienen las personas de beneficiarse de un determinado desarrollo frente a los derechos que tienen aquellas especies de animales o plantas que resultarían dañadas por éste. Sin embargo, las incertidumbres éticas no deben frenarnos en nuestro empeño de hallar soluciones; ni tampoco pueden los que toman decisiones obviar la fuerza política de aquellos humanos que tienen un interés apasionado por aquellos que no pueden suplicar o votar. Sólo un diálogo entre todas las partes, en el cual la perspectiva científica asumiera su lugar con un interés regional y ambiental, puede hallar soluciones creativas a tales problemas, soluciones que podrían entonces ejecutarse y exigirse. De otra forma predominarán las presiones comerciales crudas, las regulaciones burocráticas ineptas, o las protestas contraproducentes, que llevarán al eventual detrimento de todos los interesados.

Todas estas complejidades no impiden la solución de aspectos políticos en la ciencia postnormal. El diagrama no puede verse estáticamente, sino de forma dinámica; diferentes aspectos del problema, localizados en diferentes zonas, interactúan y conducen a su solución eventual. Hay un patrón de evolución de aspectos, con diferentes estrategias de solución de problemas que adquieren preeminencia sucesivamente, lo que provee un medio donde el diálogo puede contribuir a la solución. A medida que el debate se desarrolla desde su parte inicial confusa, las posiciones se clarifican y se estimulan las nuevas investigaciones. Aunque la definición de problema nunca está libre de política, un debate abierto asegura que estas consideraciones no se vayan de un solo lado o se oculten. Y como los ejercicios de ciencia aplicada aportan nuevos hechos, las tareas de consulta profesional se hacen más efectivas. Un buen ejemplo de este patrón de evolución es el plomo en el petróleo, donde a pesar de la ausencia de información ambiental o epidemiológica conclusiva, eventualmente se ha alcanzado un consenso de que el riesgo para la salud pública es inaceptable. Esta resolución no siempre se alcanza con rapidez o facilidad; algunas sustancias pueden denominarse de riesgo yo-yo, por la forma en que suben y bajan en la percepción de riesgo de los expertos; el Dioxin parece una de estas. En estos casos, una política pública efectiva puede estar mejor basada en la apreciación de las incertidumbres inherentes, que en la ilusión de que esta vez laciencia aplicada nos ha dado el veredicto real de la seguridad o del peligro.

Comunidades de pares ampliadas

La dinámica de la resolución de asuntos de política en la ciencia postnormal, comprende la inclusión de una serie creciente de participantes legítimos en el proceso de aseguramiento de la calidad de los resultados científicos. Como hemos visto, en las ciencias aplicadas y en la consulta profesional, las comunidades de pares ya se han extendido más allá de aquellos que pertenecen a las ciencias básicas. En la ciencia postnormal, las incertidumbres múltiples tanto en los productos como en los procesos, exigen que se refuerce la importancia relativa de las personas. De ahí que el establecimiento de la legitimidad y de la competencia de los participantes inevitablemente involucrará a mayor cantidad de instituciones y movimientos sociales y culturales. Por ejemplo, las personas directamente afectadas por un problema ambiental, tendrán un conocimiento profundo de sus síntomas, y un interés más presionante por la calidad de las afirmaciones oficiales que aquellos que ocupan cualquier otra posición. [17]Realizarán, por tanto, una función análoga a la de los colegas profesionales en el proceso de análisis o referencia de las ciencias tradicionales, que por otra parte, puede no ocurrir en estos nuevos contextos.
En ocasiones, el trabajo legítimo de comunidades de pares ampliadas pueden incluso ir más allá de las tareas reactivas de valoración de la calidad y de debate político. El nuevo campo de "epidemiología popular" involucra a los ciudadanos interesados que realizan el trabajo investigativo que pudiera, o quizás debiera haber sido hecho por instituciones determinadas, pero que no se hizo. [18] En casos como esos, puede encontrarse desaprobación profesional y hostilidad, siendo criticados tanto por falta de experticia certificada como por estar personalmente demasiado interesados acerca del problema. El conflicto creativo entre la epidemiología popular y la experta no sólo lleva a un mejor control de los problemas ambientales; sino que también perfecciona el conocimiento científico. Un caso clásico es la "enfermedad Lyme" en la que los ciudadanos identificaron primeramente un patrón en los síntomas vagos que posteriormente caracterizaron a la antes desconocida pero común enfermedad del tic sostenido.
Cuando los problemas carecen de soluciones claras, cuando los aspectos ambientales y éticos de los temas son sobresalientes, cuando los propios fenómenos son ambiguos, y cuando todas las técnicas de investigación están abiertas a la crítica metodológica, entonces los debates sobre la calidad no se perfeccionan con la exclusión de todos los que no sean investigadores especialistas y expertos funcionarios. La extensión de la comunidad de pares no es entonces simplemente un acto ético o político; esta puede positivamente enriquecer los procesos de investigación científica.
El conocimiento de las condiciones locales puede determinar qué datos son fuertes y pertinentes y puede también ayudar a definir los problemas sobre políticas. Ese conocimiento local y personal no llega naturalmente a los expertos en la materia cuyo entrenamiento y empleo los predispone para adoptar conceptos generalizados y abstractos sobre la legitimidad de los problemas y de la pertinencia de la información. Aquellos cuyas vidas y sus subsistencias dependen de la solución de los problemas tendrán un conocimiento agudo de cómo se realizan en sus "traspatios" los principios generales. Tendrán además "amplias pruebas", incluyendo anécdotas, encuestas informales e información oficial publicada por medios no oficiales. Puede que se plantee que carecen de conocimiento teórico y que están parcializados por el interés personal; pero asimismo se puede plantear que los expertos carecen de conocimiento práctico y que tienen sus propias formas de consciencia impersonal de parcialidad.

El nuevo paradigma de la ciencia postnormal, que involucra a comunidades ampliadas de pares como participantes esenciales, se ve claramente en el caso del SIDA. Aquí los científicos investigadores trabajan en el total resplandor de la publicidad involucrando a los que sufren, a los que los cuidan, a los periodistas, a los éticos, a los activistas y a los grupos de autoayuda, así como a las instituciones tradicionales para solicitarles fondos, regulaciones y otras solicitudes comerciales. La elección que el investigador haga de los problemas y la evaluación de soluciones son igualmente sometidas al escrutinio crítico, y las disputas por sus prioridades igualmente se deciden en la arena pública. Hay algunos costos; por lo que ya no resulta fácil para los científicos ejercer su dictadura benevolente sobre sujetos pasivos de prueba en el procedimiento de "pantalla doble", donde algunos no reciben tratamiento, pero a menos que consideremos correcto que los que padecen de esta terrible enfermedad deban depender totalmente del entusiasmo y la dedicación de los investigadores, los fabricantes y los reguladores, estos deben incluirse en el diálogo, a pesar de que puedan mostrarse reacios.

Todavía esos casos siguen siendo la excepción. Las comunidades de pares ampliadas por lo general operan aisladamente, sobre temas de políticas especiales en localidades aisladas, sin medios sistemáticos de apoyo financiero y con poco entrenamiento en sus habilidades especiales. En muchas ocasiones, no existe la suficiente competencia en el diálogo y en la comunicación con otros actores. [19] El reconocimiento de su función es muy variable; en los Estados Unidos, con su tradición de devolución del poder al nivel local, a los que intervienen en algunos procesos de toma de decisiones se les brinda apoyo; en otros países pueden ser totalmente ignorados o incluso frenados. Dentro de esas comunidades de pares ampliadas existirán las tensiones usuales entre los que hacen demandas de interés personal y especial, y los activistas externos que poseen un programa de mayor alcance, conjuntamente con las inevitables divisiones por clases, etnicidad, sexo y educación formal. Sin embargo, toda esa confusión es inevitable, y de hecho saludable, en un movimiento embriónico que está fortaleciendo la transición a una nueva era de la ciencia. Puede que el campo de la salud, en donde las "preferencias" individuales pueden operar de forma más eficaz a nivel masivo que en los temas de política ambiental, el surgimiento de la ciencia postnormal ocurra más fácilmente. "La medicina complementaria" podría, en muchos casos, considerarse un caso típico de ciencia postnormal por diferentes razones; y a pesar de la inevitable oposición externa y de las confusiones internas crece establemente.

Resulta importante apreciar que la ciencia postnormal es un complemento de las ciencias aplicadas y de la consulta profesional. No se trata de una sustitución de las formas tradicionales de la ciencia, ni tampoco se opone a los reclamos de conocimiento confiable o de experticia certificada que se hacen en nombre de la ciencia en sus contextos legítimos. No nos oponemos a la perspectiva técnica de los científicos calificados y de los profesionales en esferas aceptadas de trabajo; lo que podemos cuestionarnos es la calidad del trabajo en estos nuevos contextos, especialmente en relación con los aspectos ambientales, sociales y éticos. Antes, la suposición que reinaba era que estos aspectos eran "externalidades" del trabajo de la ciencia o de la tecnología; y que cuando esos problemas surgían se inventaba una respuesta apropiada por parte de la "sociedad". Ahora la tarea es ver qué tipo de cambios en la práctica de la ciencia, y en sus instituciones se vincularán con el reconocimiento de la incertidumbre, la complejidad y la calidad dentro de la investigación con implicaciones políticas relevantes.

Como en cualquier transición profunda, la presente contiene semillas de destrucción así como de renovación. Algunos de los participantes en las luchas ambientales ven a los científicos como simples pistolas alquiladas, que pueden y deben facilitar los datos que "nosotros" necesitamos y consentir en suprimir el resto. Otros, serán personalmente impenetrables ante cualquier argumento o evidencia que debilite su criterio prejuzgado. ¿Son esos participantes miembros legítimos de una comunidad de pares ampliada? Incluso las ciencias tradicionales han incluido siempre a estos tipos, pero ha existido un compromiso ético implícito hacia la integridad por lo que la comunidad en su conjunto ha logrado mantener la calidad de su trabajo.[20] El mantenimiento de la calidad, sin la cual todos los esfuerzos para resolver los asuntos políticos del riesgo y del medio ambiente, están condenados a fracasar, es un objetivo principal para la metodología de la ciencia del futuro.

Conclusión

En todas las épocas, la ciencia está formada alrededor de sus principales problemas y evoluciona con ellos. Los nuevos asuntos de políticas de riesgo y de medio ambiente son mundiales no sólo por su extensión, sino también por su complejidad, su penetración y por su novedad como objetos de investigación científica. Hasta ahora, con el dominio de las ciencias aplicadas, la racionalidad de la investigación natural científica reduccionista ha sido tomada como modelo para el razonamiento de la actividad intelectual y social en general. Sin embargo, por muy exitosa que haya sido en el pasado, el reconocimiento de los asuntos de políticas de riesgo y de medio ambiente muestran que ese ideal de razonamiento ya no es universalmente apropiado.
La actividad de la ciencia ahora abarca el manejo de las incertidumbres irreducibles en el conocimiento y en la ética, y el reconocimiento de diferentes perspectivas legítimas y de formas de conocer. De esta forma, su práctica se hace más análoga a las obras de una sociedad democrática, caracterizada por la participación extensiva y la tolerancia de la diversidad. Como ahora el proceso político reconoce nuestras obligaciones con las generaciones futuras, con otras especies y de hecho con el medio ambiente mundial, laciencia también expande su rango de interés. Vivimos en medio de una rápida y profunda transición, por tanto no podemos predecir sus resultados, pero podemos ayudar a crear las condiciones y los instrumentos intelectuales mediante los cuales se pueda manejar el proceso de cambio para el beneficio del medio ambiente global y de la humanidad.

La democratización de este aspecto de la ciencia no es un problema de benevolencia de grupos formados, sino (como en la esfera de la política), el logro de un sistema que a pesar de sus ineficiencias, es más eficaz para evitar los desastres resultantes de la ausencia prolongada de crítica. La experiencia reciente ha mostrado que esa presencia crítica es importante para la solución de los asuntos políticos de riesgo y de medio ambiente, tanto como lo es para la sociedad. Seamos muy claro en esto; no estamos argumentando a favor de la democratización de las ciencias sobre la base de un deseo generalizado de una extensión lo más amplia posible de la democracia en la sociedad. El análisis epistemológico de la ciencia postnormal, arraigado en las tareas prácticas del aseguramiento de la calidad, muestra que esa ampliación de las comunidades de pares, con la correspondiente ampliación de los hechos, es necesaria para la eficacia de las ciencias al enfrentar los nuevos retos de los problemas globales de medio ambiente.

Este análisis es complementario al de nuestro artículo previo sobre la postmodernidad.[21] Ambos tratan de la pérdida de la hegemonía de un criterio mundial basado en una visión particular de la ciencia. El fenómeno postmoderno se caracteriza por una desilusión profunda y una fragmentación consecuente de todos los niveles, incluyendo el ideológico y el societal. Una de las reacciones exponente de la postmodernidad, es la desesperación. Otra reacción es reafirmar la "normalidad"; así, algunos científicos famosos plantean que la solución a nuestros problemas ecológicos está en lograr establecer su gran programa de investigación básica pertinente, en donde nunca se menciona la incertidumbre. [22] En realidad, la superación de la incertidumbre en la ciencia "normal" la hace compatible con la reacción extrema a las condiciones contemporáneas; de ahí que se haya resaltado que algunos fundamentalistas religiosos no consideren difícil practicar la experticia científica de diferentes tipos, ya que los dos dogmatismos pueden, dentro de límites apropiados, coexistir cómodamente.

Finalmente, la respuesta postnormal es reconocer el reto, con todos sus peligros y promesas, y entonces comenzar a andar hacia la reintegración, a través de la aceptación de la incertidumbre y la acogida de la diversidad. En un artículo posterior discutiremos esas diferentes tendencias.






jueves, abril 02, 2009

No Existe el Desarrollo en la Visión Indígena


Visión indígena del desarrollo en la Amazonía

Carlos Viteri Gualinga*


¿Existe el concepto de desarrollo en la cosmovisión indígena?


En la cosmovisión de las sociedades indígenas, en la comprensión del sentido que tiene y debe tener la vida de las personas no existe el concepto de desarrollo. Es decir, no existe la concepción de un proceso lineal de la vida que establezca un estado anterior o posterior, a saber, de sub-desarrollo y desarrollo; dicotomía por los que deben transitar las personas para la consecución de bienestar, como ocurre en el mundo occidental. Tampoco existen conceptos de riqueza y pobreza determinado por la acumulación y carencia de bienes materiales.

Más existe una visión holística a cerca de lo que debe ser el objetivo o la misión de todo esfuerzo humano, que consiste en buscar y crear las condiciones materiales y espirituales para construir y mantener el ‘buen vivir’, que se define también como ‘vida armónica’, que en idiomas como el runa shimi (quichua) se define como el ‘alli káusai’ o ‘súmac káusai’.

Por la diversidad de elementos a los que están condicionadas las acciones humanas que propician el ‘alli káusai’, como son el conocimiento, los códigos de conducta éticas y espirituales en la relación con el entorno, los valores humanos, la visión de futuro, entre otros, el concepto del alli káusai constituye una categoría central de la filosofía de vida de las sociedades indígenas. Visto así el alli káusai o sumac káusay constituye una categoría en permanente construcción.

Por este motivo resulta inapropiado y altamente peligroso aplicar en las sociedades indígenas, el paradigma ‘desarrollo’ tal y como es concebido en el mundo occidental, ni siquiera en el supuesto de que este concepto lejos de ser la entelequia que es, resulte un sinónimo de bienestar. Puesto que el ‘Alli Káusai’ tiene una trascendencia mayor a la sola satisfacción de necesidades y acceso a servicios y bienes. En este contexto la visión de la vida y del ‘buen vivir’, sintetizados en la categoría filosófica del Alli Káusai, no puede entenderse como un concepto análogo al desarrollo.


El Alli Káusai: Un concepto indígena de sustentabilidad y paradigma
alternativo al Desarrollo


El rigor del Alli Káusai se sustenta en el conocimiento, que es la condición básica para la gestión de las bases locales ecológicas y espirituales de sustento y resolución autónoma de las necesidades. Aquello supone el desarrollo de sistemas productivos coherentemente adaptados a las condiciones del entorno.

El conocimiento trasmitido a través de las generaciones, a tiempo de colocar a los individuos de una comunidad en una condición equitativa en cuanto a capacidad, destreza, identidad y cosmovisión, establece también valores imprescindibles para los procesos productivos y de resolución autónoma de necesidades, como la solidaridad y reciprocidad, lo cual es evidente por ejemplo en la Minga.

El conocimiento incluye además la esfera de lo trascendente o de lo espiritual. Allí se configura la visión indígena sobre el universo selva, en donde las distintas formas de vida son concebidas como seres análogos a las personas, guiadas y protegidas por grandes espíritus, con quienes el hombre está destinado a convivir en base al diálogo permanente. En esta comprensión, la selva se convierte un continente de escenarios sagrados, por ejemplo: una gran laguna, un cerro, las cascadas, las profundidades fluviales, entre otros, son considerados escenarios sagrados, por ser moradas de los espíritus protectores de las vidas de la selva.

En el contexto de esta visión se ejercen muchas de las formas de utilización o manejo de los distintos escenarios y recursos de la selva, por ejemplo, los rituales agrícolas de la siembra que se practican constituyen pactos de alianza para la vida, y que se establece mediante el diálogo con el espíritu de la tierra. Los asentamientos humanos, el uso del suelo en varios casos mantienen sistemas itinerantes, y están en función del mantenimiento y la protección de la biodiversidad agrícola y del bosque, propiciando una permanente recreación de dichos lugares, evitando sobre-explotación de recursos y deterioro o contaminación ambiental.

Dentro de esta visión, la selva y la tierra son estratos que unen los espacios físicos con lo intangible, lo material con lo espiritual, cuyo mediador constituye la persona savia (yachac en runa shimi). La práctica social de ésta visión sobre la vida y el cosmos, resulta fundamental en la dinámica de la construcción del Alli Káusai.


La Pobreza en la visión indígena

‘Mútsui’, es un concepto que los quichuas de Pastaza utilizan como una categoría de pobreza circunstancial. No se trata de la pobreza estrictamente material y de carencia de servicios entendidos desde la lógica occidental y, sobre los que los Estados y organismos internacionales elaboran tablas e indicadores de medición.

Mútsui se entiende como la carencia de productos primordiales de la biodiversidad agrícola sin cuyo sustento resulta inconcebible la seguridad alimentaria. Las causas del Mútsui pueden ser diversas, siendo la principal las inundaciones corroboradas por las fallas en la utilización de los distintos pisos ecológicos en la siembra itinerante.

El Mútsui está asociado a falencias relacionadas a la posesión y al manejo de la biodiversidad agrícola, al conocimiento sobre los tipos de suelo, los pisos ecológicos, entre otros aspectos. Y además está relacionado a ausencia de una actitud hacia la prevención y de visión a largo plazo.

Al fallar estos elementos, una familia o una comunidad puede caer en el Mútsui, que es el único y verdadero criterio de pobreza entendido culturalmente por los quichuas de esta parte del país, aquella que está relacionada con la seguridad alimentaria y concretamente con los productos agrícolas fundamentales, aún cuando la caza y la pesca no faltare.

La solidaridad y la reciprocidad que caracteriza la economía y la cultura de la sociedad indígena resulta la mejor respuesta al Mútsui. Por ello el mutsui, es decir este estado de pobreza concebido culturalmente es algo circunstancial y no crónico como la pobreza generada por el desarrollo. Por ello el Mútsui se concibe como un hecho absurdo e indigno.

De ahí que la creciente adopción del criterio de pobreza material y monetaria resulta relativamente nuevo, como consecuencia de las transformaciones que se viven y fundamentalmente por la reducción paulatina de las bases locales de subsistencia, y la reducción de las capacidades de resolución autónoma de las necesidades, impuestas por el sistema educativo estatal, la ampliación de la frontera colonizadora, las agresiva actividad extractiva de hidrocarburos y de bosque; las migraciones, los procesos de urbanización de las comunidades indígenas amazónicas.

Sin embargo existen una gran número de comunidades que al ejercicio de los patrones culturales adaptan elementos exógenos compatibles con la filosofía del ‘buen vivir’, como es el caso de comunidades localizadas al interior de la selva que cuentan con servicio de transportación aérea o con programas de turismo comunitarios.


Desarrollo versus Alli káusai

Progresivamente y por los distintos canales de relación con la sociedad urbana, los pueblos indígenas han ido asimilando en mayor o menor grado el término desarrollo. Hoy es frecuente escuchar en los discursos de los líderes indígenas este término casi siempre asociado al de la pobreza.

Está claro que la utilización en el discurso indígena de los términos desarrollo y pobreza, se enmarca en el enfoque estrictamente occidental, al punto de que parecería que los pueblos indígenas habrían asumido como su máxima aspiración el bienestar entendido como satisfacción de necesidades y acceso a servicios y bienes, es decir que su destino está ineludiblemente orientado a transitar por el sendero trazado por occidente y que en consecuencia su existencia se debate en el dilema de optar por la tradición o la modernidad.

Sin duda para algunos sectores de la población indígena amazónica, principalmente para los que su vida presente se desarrolla en el ámbito urbano, ya sea por la expansión de las ciudades o por migración, existe una mayor asimilación de estos conceptos. Además sin temor a errar podría sostener que la asimilación de estos paradigmas resulta un fenómeno creciente y que, si otrora los vectores de esta visión fueron los misioneros, hoy resultan los centros educativos y los maestros bilingües, y principalmente las ONGs a través de sus líneas de "cooperación al desarrollo" y, paradójicamente la propia dirigencia indígena que a través de sus proyectos (muchos denominados como ‘desarrollo integral’), han acuñado en sus discursos políticos y de reivindicación de derechos, una visión desarrollista que automáticamente parecería que coloca a las sociedades indígenas como colectividades "en vías de desarrollo".

La introducción del concepto de desarrollo en los pueblos indígenas, aniquila lentamente la filosofía propia del alli káusai. Porque a nombre de una supuesta modernidad y bienestar basado en la acumulación de bienes, se encuentra minando los patrones estructurales de la vida social y cultural de las sociedades indígenas, al aniquilar las bases de recursos de subsistencia y las capacidades, es decir los conocimientos para una resolución autónoma de las necesidades. Basta revisar los efectos de la actividad petrolera en los territorios y pueblos indígenas, que se viene implementando con el argumento del desarrollo, para constatar este hecho. Y también valdría la pena revisar el sistema educativo oficial (incluido la versión bilingüe intercultural), para constatar la exclusión y desvalorización del conocimiento y la filosofía de vida de las sociedades indígenas incide en la asimilación y dependencia de lejanos y peligrosos paradigmas.

El desarrollo, concepto típicamente occidental, como se conoce, desde su invención a raíz de la segunda guerra mundial, colocó a las ex colonias en la categoría de países sub-desarrollados (tercer mundo), y concibió a las sociedades indígenas de estos países como grupos pertenecientes a un espacio y tiempo considerado ‘tradicional’ , ‘periférico’ y ‘primitivo’. De ahí que aún se continúa creyendo a los indígenas como pertenecientes a la cultura de la pobreza, o lo que se oye con frecuencia decir ‘los más pobres entre los pobres’ .

Todo esto con una insinuación implícita de que la superación de la ‘pobreza’ indígena supone el acceso a los ‘beneficios de la modernidad’, cuyo camino es la ‘integración al mercado’ , como el camino que conduce directo al desarrollo. Para lo cual los indígenas deben dejar de insistir en sus ‘tradiciones no rentables’, renunciar a sus bases locales de subsistencia y olvidarse de sus capacidades de gestión autónoma, para pasar a ser fuerza de trabajo, permitir el libre acceso a las actividades extractivas del subsuelo y de la biodiversidad y pasar a depender del Estado para que le resuelvan sus necesidades. Y viva el desarrollo indígena


Nada de esto, las sociedades indígenas como poseedoras de una filosofía de vida distinta, no pueden ni deben asimilar el desarrollo, ya que no es otra cosa que un mito, la situación de crisis económica extrema del país, la inequidad y el caos social y la crisis ecológica demuestran que el desarrollo es un fracaso. Por ello precisa eliminar del discurso este término, para fortalecer la filosofía del Alli Káusai.

No quiero decir con esto que las sociedades indígenas deben mantener dentro de una campana de cristal su filosofía de vida. Al contrario, el proceso indígena demuestra que es posible construir el buen vivir recreando los propios paradigmas, inclusive adoptando dinámicas económicas y conocimientos exógenos y adaptándolos a las exigencias y realidades actuales y futuras, sin sacrificar las bases locales de subsistencia y al contrario optimizando su manejo, y fortaleciendo las capacidades autónomas e interdependientes de resolución de las necesidades.

Diversas experiencias lo demuestran. Pese a las limitaciones y a veces hasta errores están siendo implementados desde iniciativas comunitarias, como por ejemplo las actividades de planificación y manejo del territorio y sus recursos, programas de ahorro y crédito (pequeños bancos indígenas), e inclusive actividades que incorporan la lógica de valoración occidental de la geografía ambiental como es el turismo. Estos aspectos entre otros, constituyen nuevos procesos económicos que se insertan en las dinámicas originales. Todo esto constituye la generación de propias y auténticas formas de modernidad-para llamarlo de alguna manera- que los pueblos indígenas se encuentran desarrollando.

Claro está que esto no quiere decir que todo está perfecto o que los problemas están casi resueltos. Sin duda que algunas de las nuevas actividades, como aquellas que significan la incorporación de la lógica comercial frente a la diversidad biológica, sus escenarios de vida y los espacios escénicos, deben ser dimensionadas con objetividad, puesto que no se trata de que los pueblos indígenas terminen siendo funcionales a la novísima corriente del ecolologismo neoliberal que, con el cliché de la "sustentabilidad" pretende la cotización in situ de todas las vidas existentes y sus hábitats junto al aire y al conocimiento indígena.


Las iniciativas antes citadas, en la mayoría de los casos resultan incipientes, pero que progresivamente empiezan a dar resultados, en los que a la búsqueda de soluciones a las necesidades monetarias se refiere. Sin embargo, si se aplican los medidores econométricos de pobreza en las comunidades de la selva, éstas seguirán apareciendo como las más `pobres entre las pobres, fundamentalmente si se toman en cuenta indicadores de relativos a ingresos económicos, empleo, y acceso a bienes y servicios.


Claro que estos indicadores no contemplan, las potencialidades locales como organización y estructura social, conocimientos y sistemas de producción que inciden enormemente en la satisfacción autónoma de las necesidades. Y tampoco toman en cuenta la diversidad biológica de los territorios indígenas, los factores inherentes a lo que hoy se conoce como servicios ambientales, la ausencia de polución (o deterioro sustancialmente menor del ambiente que en los espacios urbanos y sus áreas de influencia), que excepto en las zonas intervenidas por la actividad petrolera, poseen muchas comunidades. Además los indicadores convencionales de pobreza, no toman en cuenta la identidad cultural como potencialidad productiva y de resolución de los problemas.


Por ello insisto en que las posibilidades de real solución y a largo plazo de las necesidades no está en la aplicación de la lógica del desarrollo. Si no, en la dinámica de la construcción del principio del Alli káusai, aplicado a todas las actividades económicas, sociales y culturales.


Quizá el mayor reto es el fortalecer esta filosofía del ‘buen vivir’, desde la familia y el espacio local hasta el contexto más amplio de las nacionalidades y sus estructuras de autogobierno. Aquello puede significar el surgimiento de paradigmas alternativos al desarrollo que se ha impuesto a sangre y fuego en el mundo.


* Kichwa amazónico ecuatoriano, egresado en antropología, editorialista del Diario Hoy, Quito, Ecuador

"Hay un carácter anti-ético en el concepto y en el movimiento histórico del desarrollo"


TRANSCRIPCION DE LA CONFERENCIA PLENARIA
“ETICA Y GLOBALIZACION”.

Edgar Morin. Director Emérito del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia. Conferencia dictada en el marco del Seminario Internacional “Los Desafíos Eticos del Desarrollo”, Buenos Aires, 5 y 6 de septiembre de 2002.


Estoy muy contento de estar aquí, a pesar de los graves y difíciles problemas en que se encuentra Argentina, América Latina y el planeta también.

Al hablar de Etica y Globalización no podemos obviar la fuerte conexión que existe entre la noción de desarrollo y la de globalización. Podemos considerar que el fenómeno de la globalización es un producto ocasionado por la aventura histórica de los países llamados “desarrollados” y que el proyecto de la globalización consiste en llevar a cabo un desarrollo federalizado. Pero en primer lugar realizare la crítica ética de la noción misma de desarrollo y después veremos si existe un camino para la integración ética.

Si consideramos la noción de desarrollo desde un punto de vista ético, debemos saber que no existe ningún tratado ético posible si pensamos que el concepto de desarrollo tiene como núcleo una noción ética y económica. Es un concepto que contiene en sí mismo, los conceptos de utilitarismo y de cualidad. Qué significa ésto? Que si nos limitamos a este tipo de visión, caeremos, en consecuencia, en la ignorancia de los rasgos no utilitarios de la vida humana: amor, pasión, honor, ludismo, y de todas sus cualidades.

Digamos entonces que existe en el interior de la noción de desarrollo, la única visión del hombre económico “hommo economicus”, y no, la realidad del hombre complejo con todos sus rasgos. En esta complejidad es donde coexiste el sentido del valor y de la calidad poética de la vida. Pero ésto no basta.

Hay un carácter anti-ético en el concepto y en el movimiento histórico del desarrollo. Por qué? Porque en las sociedades llamadas “desarrolladas” podemos ver la desintegración de las solidaridades tradicionales de la gran familia, del barrio, de las comunidades y la desaparición de las solidaridades concretas entre personas que no pueden ser reemplazadas por las ayudas burocráticas y las solidaridades que necesitan dinero para comprarse.

Otro rasgo: las megalópolis - las grandes ciudades del desarrollo más adelantado- están en estado de desintegración del tejido social; en la mentalidad de la gente y sobre todo en la de los jóvenes, no existe la idea de sentido cívico como un super-ego de la sociedad común.

Otra razón: el desarrollo es al mismo tiempo, desarrollo del individualismo; algo muy bueno ya que el individualismo significa autonomía individual, pero hay tambien desarrollo del individualismo egocéntrico donde las agresividades individuales, el mercado, el provecho, amplifican este egocentrismo con la sed permanente de más y más consumo lo que produce una desintegración ética.

Sabemos también de la desintegración de una de las virtudes heredadas de civilizaciones antiguas y que se arraigo en las civilizaciones tradicionales: la hospitalidad, la recepción del otro, del extranjero.

Finalmente, las especializaciones en todos los sectores económicos del trabajo y del pensamiento también, encierran a los seres humanos en actividades fragmentadas, aisladas y donde se pierde el sentido de la realidad común en la cual nosotros estamos incluidos. De este modo el sentido de la responsabilidad para los otros y para su comunidad, también se desintegra. No olvidemos, además que los motores del desarrollo en la ciencia, la técnica, la economía, el provecho están sin ningún control ético. Y Washington desarrolló la idea –muy útil y fundamental -, porque en los principios de la ciencia moderna occidental del siglo XVII hay una autonomía total de la ciencia frente a la política, a la ética, a la religión, digamos a la condición de desarrollo de la ciencia. Pero a mediados del siglo pasado, la ciencia desarrolló un poder tan grande sobre la sociedad, y peligros tan gigantes o de destrucción provenientes de la física nuclear o de la manipulación que pone en evidencia la falta de regulación ética. De la misma manera, la técnica y la economía no tienen control ético y éste es el problema de nuestro porvenir planetario.

Pensemos también que las civilizaciones llamadas desarrolladas se encuentran hoy día en una profunda crisis, en una degradación de la calidad de vida, crisis económicas que no han desaparecido, y crisis ética de la cual ya hablamos.

Hay una resurrección de la pobreza en los países ricos.

Ademas, desde el punto de vista económico podemos pensar que las crisis que se producen en varios lugares del planeta no se pueden considerar cada una como una excepción, como un accidente, cuando existe un problema critico fundamental en el modo económico del mercado mundial sin regulación hoy día.

La tragedia de la Argentina no se puede considerar como una excepción, es un caso adelantado y extremo de los peligros comunes para todos.

Esto me recuerda que en los años 50 y en la época en que no existía sanción demográfica en todos los países europeos por aumento de los nacimientos, llegó súbitamente una caída demográfica en Berlín y para muchos demógrafos era una cosa excepcional originada por la situación particular de Berlín, pero era en realidad, el anuncio de la crisis demográfica que llego años más tarde a todos los países de Europa. Entonces debemos pensar en todo esto y generar así la ética en nuestra civilización, en nuestro desarrollo.

Podemos decir pues, que en el concepto de desarrollo sostenible hay un fondo ético. El trasfondo ético viene de una preocupación, no únicamente para las otras sociedades y para el planeta finalmente como lo indica Johanesburgo, sino también denota una preocupación ética para generaciones futuras.

Hay un concepto ético introducido en la noción de desarrollo sostenible. Pero a mi entender, esto no es suficiente. Pienso que se debe integrar los mejores rasgos del concepto de desarrollo para una generación ética pero integrarla con un concepto más amplio, más crítico, más generoso que podríamos llamar una política de civilización.

Ya hemos hablado de la decadencia, de la desintegración de las solidaridades, y también de la desintegración del sentido de la responsabilidad. Pensemos ahora que solidaridad y responsabilidad son las dos fuentes primeras de la ética, la otra es la comprensión del uno hacia el otro. Y la resurrección ética necesita eliminar la idea cerrada de desarrollo; no basta dulcificarla con el desarrollo sostenible e integrarla a una política de la civilización humana.

Estamos así, frente a un difícil y complejo problema : organizar la convergencia de las diversas vías que lleven a la resurrección o al desarrollo de la ética. Es decir, en primer lugar, debemos integrar lo mejor de la civilización occidental ( los derechos humanos del hombre y la mujer, la democracia - una cosa que puede degenerarse y aun en estado inconcluso-). Pero frente a esta idea de democracia está la idea de autonomía individual, de eliminar lo peor, es decir la hegemonía del provecho, de una racionalidad abstracta.

Por otro lado, esta política de la civilización humana significa utilizar y fortalecer las cualidades civiles del sur. Porque es evidente que si el norte demuestra su superioridad en las cuestiones del cálculo, de la economía, de la técnica, de las armas, de todas estas cosas, hay una pobreza humana en esta hegemonía porque las cualidades humanas fundamentales están sumidas en una opresión. Entonces el sur tiene sus valores cuando hace una resistencia a la hegemonía del provecho y del cálculo. Cuando el sur toma en serio, no únicamente las cuestiones privadas individuales, sino la cuestión de todas las cualidades que podemos encontrar en nuestra vida que es evidentemente lo que llamamos cualidad de la vida. Se puede decir que en el mundo rico, la idea de hoy día es mejor. Entonces la idea de Ivan Illitch, que hace treinta años llamo la convivialidad, es decir la posibilidad de comunicaciones, de amistad, de relaciones buenas entre humanos. Y también las actividades gratuitas de servicios, mutuales, la hospitalidad.

Es evidente que se necesita una política económica a varios niveles, al nivel de las naciones, y las naciones es evidente que hay un papel para el estado luchar contra la pletoria burocrática y luchar contra la corrupción. Muchos problemas en ese sentido, de la administración que ilustro muy bien Michel Crozier, pero hay también un papel económico a nivel continental como este continente que debe adelantar mas y todas esas conexiones y cooperaciones para llegar a una confederación de los países de América Latina. Es evidente que a nivel planetario, existe una necesidad de regulación, de control, de crear una instancia, un poder con poderes capaces de hacer esta regulación y también la penalización de la especulación. También se esta instalando en varias partes del mundo, la idea de la economía plural y no únicamente la economía del provecho individual sino la economía de las asociaciones, de las cooperativas. Esta idea que empezó a desarrollarse en América Latina primero en Méjico, luego en Perú y ahora en otros países, la idea del comercio equitativo, que necesita que los productores reciban un precio justo de los productos sin la especulación y sin el parasitismo de los intermediarios, “los coyotes”, porque ellos toman la mayor parte del valor, del producto del café en Brasil o del cacao por ejemplo. La idea del comercio equitativo que hoy existe es importante desarrollarla porque la idea de cuidar es fundamentalmente una idea ética. Ayudar a la conjunción de la acción de los productores y de los consumidores a través de esta equidad en los precios, y la calidad de los productos. Tengamos en cuenta también dentro de esta idea de desarrollo sostenible, la idea de salvaguardar el ambiente, una idea ética de solidaridad humana y planetaria en estrecha relación con la biosfera.

Ayudemos la juventud a ayudar el mundo. La juventud se encuentra en la esperanza de una cosa justa, debemos movilizar la juventud en eventos de solidaridad de país a país, de los ricos sobre todo hacia las naciones pobres, y al mismo tiempo hacer olvidar la idea de servicio militar obligatorio. Es una cosa histórica que se lleva a cabo en varios países pero debemos desarrollar un servicio cívico nacional e internacional, y animar, estimular y coordinar todas las fuerzas sociales de la generación y los esfuerzos individuales que existen en todas las categorías sociales.

Entonces, para la regeneración ética se pueden combinar cuatro caminos que tienen cada uno su valor ético. El primero es un camino de las reformas institucionales y sociales para el desarrollo de la libertad, la igualdad y la fraternidad o solidaridad. Hay el camino de la reforma educacional, uno de los mas importantes, y me parece muy bueno que haya un panel de discusión sobre esta cuestión. Pero yo quiero decir que sobre esta cuestión educacional, la reforma educativa debe comportar una cosa que falta en todos los sistemas educativos y es enseñar la comprensión humana. Que la comprensión humana no es solamente una cuestión objetiva que solo alcanza saber que una persona tiene un metro setenta de altura, un peso determinado, no. Es una cosa mas compleja en donde se deben entender las razones del individuo, el por que de sus actos, y dicha compresión humana es muy difícil y necesita entonces de una larga enseñanza a partir de las primeras clases y que es de una necesidad fundamental como podemos adelantar en las relaciones humanas es decir la ética entre nosotros y también entre hermanos, padres, hijos, extranjeros. Y pienso también en el camino de un pensamiento complejo. Cuando se tiene una visión global y no como hoy realiza la educación que corta en pedacitos los varios componentes del saber , cuando ve la relación de todos con todo, es entonces cuando se ve la solidaridad que existe en los campos del conocimiento y esto es una ayuda para entender la solidaridad humana. Porque la persona que se encuentra encerrada en su oficio sin conocer lo que les pasa a otros, no puede entender de su solidaridad hacia los otros. Hay también una ética fundamental que significa (la palabra ética como sinónimo de hacer el bien no sirve para nada,) es el ejemplo personal lo que sirve pero hay una cosa de enseñanza que viene del complejo sentido de la identidad humana. La identidad humana es un concepto individual pero que forma parte de una sociedad, y formamos parte también de la especie humana. Y no estamos separados en un 33 % individual, otro tanto social y otro tanto biológico, no. Cada uno de esos aspectos esta incluido en los otros. Nosotros no estamos únicamente incluidos en la sociedad, la sociedad con su lenguaje, sus normas esta incluida en las mentes de los individuos. De la misma manera no estamos únicamente incluidos en una especie porque se continua la especie, en el sistema de reproducción, por ejemplo es necesario que dos individuos hagan el amor y la producción de los niños entonces hay una relación muy fuerte entre los tres aspectos, en esta especie de trinidad humana por así llamarlo. Esto significa que hay tres direcciones de la ética: una ética para uno, para su honor para admirarse uno mismo, una ética para la sociedad que se necesita sobre todo en las sociedades democráticas donde hay un poder de control de los ciudadanos y una ética para la humanidad que hoy en día ha tomado una significación concreta puesto que allí esta en juego el destino de todos los humanos. Todo esto en resumen es para hablar del camino de la reforma educacional, de gran importancia, pero debemos reeducar a los educadores.

El tercer camino es el de la reforma de vida. A finales del siglo XIX en Alemania, un gran momento de industrialización extraordiaria se creo un movimiento llamado lebensreform para escapar de los peores aspectos de este desarrollo industrial, económico. Y algunos se fueron a un lugar en la Suiza italiana que se llama Monte Verita, y allí trataron en grupos la idea de buscar una mejor calidad de vida, ver la importancia de la belleza, de la estética y también de la belleza de los cuerpos, la danza y demás, la convivencia, la relación con la naturaleza, y la comunidad. Digamos que esto fue la vanguardia de lo que hoy dia vemos buscar en todas las sociedades: la reforma de vida.

Y además luchar contra la tendencia del egocentrismo. Es como si nosotros tuviéramos un doble programa en la mente: un programa egoísta, egocéntrico y otro altruista que nos habla de hacer cosas para los otros, para la familia, para la patria, para la comunidad. Nuestra civilización desarrolla el programa egocéntrico y el programa altruista es menos desarrollado y es esto lo que debemos cambiar y combinar con la reforma personal. Hay mucha gente también en el occidente desarrollado, que entiende que hay un vacío, un malestar interno y a esto se debe el éxito del budimo zen, del budismo tibetano, todos los modos posibles que puedan dar una nueva y buena relación de un individuo consigo mismo.

Todos estos caminos existen pero sin comunicación los unos con los otros. Si hablo de civilización humana, es decir no únicamente integrando los rasgos buenos e importantes del mundo occidental y de lo que permite desarrollar la ética que es la racionalidad autocrítica. Esta racionalidad autocrítica tuvo lugar en el peor momento de la historia de expansión, de la dominación occidental, de la conquista de las Américas y fueron dos personas: Bartolomé de las Casas que decía que los indígenas americanos tenían un alma y eran tan humanos como nosotros y Montaigne que decía que cada civilización tenia sus valores y que no existía únicamente le valor del mundo occidental. Y pienso que ahora se necesita para la civilización humana un dialogo de las civilizaciones.

Bien, estamos en los preliminares de los preliminares de una nueva aventura pero, me parece a mi que no debemos permanecer en el mismo camino. Y por esta razón pienso que también la idea de desarrollo sostenible no basta porque se queda en el mismo camino. Es el camino lo que debemos cambiar. La nave, el planeta debe cambiar de vía, debe cambiar de dirección. Y esto es una tarea muy difícil pero muy necesaria para la salvación contra la amenaza del desastre, para la salvación de la humanidad y en particular del continente latinoamericano que personalmente quiero tanto.

miércoles, marzo 04, 2009

Guillermo Pickering: El Prontuario de la Mano Derecha de Frei


En eso Gladys tuvo mucha razón...

viernes, febrero 06, 2009

¿Avergonzando a Chile?



Nos preguntamos si la Presidenta hablará, o nuevamente, como en el caso chino, guardará silencio frente a las violaciones a los Derechos Humanos que se cometen en el país que visita. En los mismos momentos en que ella esté inaugurando ferias de libros, escuchando conciertos o pegándose otra arrancadita con la Jupi a un reconfortante chapuzón en el Caribe, muchos presos de conciencia seguirán languideciendo en las cárceles cubanas, algunos condenados a más de 20 años. Sí, 20 años, sin haber matado ni siquiera herido a nadie, sin siquiera haberlo intentado. Según Amnistía Internacional, “se considera “preso de conciencia” a toda persona encarcelada o sometida a otras restricciones físicas por sus convicciones políticas, religiosas o cualquier otro motivo de conciencia, así como por su origen étnico, sexo, color, idioma, origen nacional o social, situación económica, nacimiento, orientación sexual u otras circunstancias, siempre que esa persona no haya recurrido a la violencia ni propugnado su uso”. Amnistía denuncia que existen cerca de 60 presos de conciencia en Cuba. http://www.es.amnesty.org/es/donde-estamos/grupos/comunidad-madrid/grupos/madrid/paginas/grupos-locales/grupo-e66/preso-de-conciencia-en-cuba/

Es cierto que Chile no se puede jactar de ser un paraíso en materia de Derechos Humanos. Si no, sería cosa de preguntarles a los familiares de mapuches o trabajadores asesinados por Carabineros mientras luchaban por sus derechos. Sin embargo, con todas esas prevenciones, en este país no se llega al extremo de que existan “presos de conciencia” (que yo sepa…).

Alguien podría decir que no es de buena educación andar reclamando cosas cuando a uno lo invitan a una casa. Es cierto; por eso uno tiene que pensar muy bien a quien va a visitar. Sería como si yo supiera que un vecino le pega a su señora y el vecino me invita a comer a su casa. Por cierto que es complicado, en medio de la comida, reprocharle al vecino su conducta. ¿Qué se podría haber hecho en ese caso? Sencillamente, no acceder a la invitación del vecino y al gentilmente rechazarla, explicarle por qué. Eso serviría para que el vecino se enterara, por si aún no lo ha hecho, que el vecindario no considera adecuado que golpee a su mujer. Si por el contrario, yo accedo a la visita y una vez allí guardo silencio respecto de la indubitable violencia familiar que en ese hogar existe, el vecino pensará que nadie tiene nada que reprocharle, que lo que hace es de lo más normal y que es objeto de la más alta consideración en el vecindario. Y para no perder la costumbre, le dará otra frisca a su cónyuge no bien el invitado haya traspuesto el umbral.

Muchos de quienes participamos en la lucha contra la dictadura de Pinochet entendimos que no siempre los que aparecían como opuestos usaban métodos tan diferentes. Aunque nadie le reprocha al régimen de los Castro crímenes como los detenidos desaparecidos, sin embargo no dejan de haber sus similitudes. Ambos deshumanizan a sus adversarios. Aquí, humanoides, allá, gusanos. Ambos se presentan como encarnación de la Patria y quienes los atacan son anti patriotas y actúan sin ideales, sólo movidos por dinero, vendidos al “Oro de Moscú”, aquí, a los “Dólares del Imperialismo, allá. Ambos defienden a la Patria de sus enemigos, todos los cuales quieren aniquilarla, convirtiéndola en “Satélite Soviético”, aquí, en “Otro Estado del Imperio, allá. Ambos excluyen “Constitucionalmente”, a sus adversarios: Antiguo artículo 8º aquí, artículo 62 allá. En materia de libertad de expresión, quizás incluso la dictadura chilena salga mejor parada, pues al menos en los 80 y aunque con mucha censura, circularon legalmente medios impresos y se escucharon radios opositoras. La mayor parte de esos medios murieron, la verdad sea dicha, ahogados económicamente por la Concertación y su predilección por las dos grandes cadenas (por favor, lo de “cadena” no está dicho con ningún doble sentido).

¿Que todas las restricciones anteriores existentes en Cuba no tienen que ver con la esencia del régimen socialista cubano y que sólo se explican por el criminal bloqueo? Hmm…en primer lugar, el bloqueo, desde Clinton, dejó de ser tan criminal pues se comercializan alimentos y medicinas. Además, Cuba puede comerciar con todo el resto del mundo. Pero independientemente de lo anterior, ¿por qué se responde al bloqueo norteamericano privando de las libertades básicas a la propia ciudadanía?, ¿Es que el pueblo cubano sería una especie de rehén en esta confrontación entre las cúpulas estadounidense y cubana?

He escuchado a muchos de los disidentes cubanos. En primer lugar, y como es lógico, presentan una gran diversidad entre ellos. No son susceptibles de ser homogeneizados, como pretende la dictadura. Los hay muy de derecha, para mi muy personal gusto, bastante detestables. Hay otros claramente de centro, unos incluso que son una variante local de la Democracia Cristiana. Pero independientemente de lo que planteen, mientras no recurran a la fuerza o propugnen su uso, no hay razón alguna para privarles del derecho a expresarse y a ser una opción que los cubanos puedan elegir. Si ese pueblo está tan de acuerdo con los Castro, como dice la propaganda oficial, ¿por qué no preguntarle de alguna forma que al menos dé tantas garantías como el plebiscito de Pinochet de 1988? ¿Que plantear esto es injerencia en los asuntos internos de otro país? Tanta, como la injerencia que muchos pueblos del mundo hicieron en Chile, solidarizando con la lucha democrática contra Pinochet. ¿O es que aquí esa injerencia se debía llamar “solidaridad” y allá, “intervención” y “agresión”?

La verdad es que muchos aspectos del régimen cubano son interesantes. El esfuerzo en salud, en educación (aunque educación sin libertad de cátedra no puede ser tan espectacular) y sobre todo el intento de crear incentivos morales para las conductas humanas, me parecen muy valorables. Cuba ha logrado un Indice de Desarrollo Humano muy similar al chileno, pero con un ingreso muchas veces inferior, y eso es un gran logro. En un mundo que se está destruyendo por el consumismo capitalista, recorrer las calles de La Habana y no ver propaganda comercial, sino la exaltación de ideales, es un contrapunto inspirador. Si efectivamente ese tipo de sociedad fuese la elección libre y soberana de la mayoría de su pueblo y esa mayoría, independientemente de su cuantía, respeta a quienes piensan distinto y quieren cambiarla pacíficamente, Cuba sería un ejemplo en el mundo. La falta de libertad y democracia hace que todo lo valioso quede opacado.

Y volviendo a la visita presidencial, hay que decir que Bachelet no actúa por ella misma en sus recorridos por el mundo. Para bien o para mal y mientras sea Presidenta, representa en sus actuaciones en el extranjero a todos los chilenos y chilenas. Nadie la obligó a hacer esta visita. El hacerlo o no hacerlo es una decisión de Estado que trae consecuencias fundamentalmente en la credibilidad y prestigio de Chile, no de Bachelet. Por lo tanto, si habiendo decidido ir a Cuba, guarda silencio, si no pide la libertad de los presos de conciencia, estará siendo cómplice de dichos abusos y avergonzando a Chile entero. Esperamos que ello no suceda. Aún es tiempo. El díscolo aspirante presidencial que la acompañará, quizás podría ayudarla en la tarea de ser coherente, salvo que también se maree con los homenajes a su padre.

Para más información e interesantes debates:

http://www.facebook.com/home.php#/group.php?gid=56525723161

martes, enero 20, 2009

Severn Suzuki...(ESPAÑOL) La Niña que SILENCIO al mundo por 6:32 MINUTOS.

Algo que agregar?, Algo que hacer?

domingo, octubre 19, 2008

Debate en la Red sobre Contaminación de Santiago

Los Responsables de la Contaminación de Santiago

domingo, septiembre 28, 2008

Debate con Alcalde Socialista pro expansión

Johnny dice que "Pudahuel está estigmatizada como una comuna contaminada". Curioso, ¿no?. ¿Tendrá algo que ver esta posición del edil de la clase obrera con su apoyo a proyectos de especuladores inmobiliarios en Pudahuel?

miércoles, septiembre 24, 2008

Ecologistas increpan a Ricardo Lagos

Habían un par decosas que comentarle...

domingo, julio 06, 2008

Captura de Antisocial en Dr. Johow

Una nueva captura en defensa de los derechos ciclistas

Viva el Impuesto a la Bencina

Por qué el impuesto a los combustibles es justo y necesario.

domingo, marzo 02, 2008

NO AL ABARATAMIENTO DE LA GASOLINA..!!!

*
Han de saber que el gobierno, a petición de una piara de parlamentarios de gobierno y oposición, está estudiando rebajar el impuesto a los combustibles. Ello significaría incentivar el uso del automóvil, con sus nefastas consecuencias de aumento de la emisión de gases de efecto invernadero, además de contaminación del aire en nuestras ciudades, de congestión, de contaminación acústica y de mayor accidentabilidad.


Por lo anterior, muchos estamos convencidos que es necesario frenar esta política demagógica y estamos levantando una resistencia, proponiendo que en su lugar, si el gobierno quiere rebajar la carga tributaria, que rebaje el iva, que afecta a todos y no sólo a los automovilistas. Si logramos que muchas personas entiendan la relación entre impuesto a los combustibles, calentamiento global y contaminación del aire, podemos generar una fuerza que haga entender lo aberrante de la medida a tanto político ignorante o inconciente (o ambas cosas). Como este es un año electoral, buscan sacar votos fáciles de la plaga automovilista.


Con la ayuda de todas las personas concientes y que ven más allá de su metro cuadrado, demás que los podemos detener.
* Gráfico fuente Conama