viernes, febrero 26, 2010

Orlando Zapata: Indoblegable



4 comentarios:

Mauricio dijo...

dedonde sacaste que este tipo era preso politico,este tipo era un delincuente comun.
Eres un ignorante de mierda,lo pones a la altura de Sebatian acevedo quien chucha te crees.

Luis Mariano Rendón Escobar. dijo...

Amnistía Internacional lo calificó como preso de conciencia, es decir, como una persona que ha sido condenada por realizar actividades legítimas de oposición política. Disculpa, pero le creo más a Amnistía Internacional que a ti.

Matías Coll dijo...

Estimado Luis Mariano:

Por favor. Te pido un poco de consecuencia. No has tenido ni una palabra de solidaridad con los cinco presos cubanos condenados injustamente en EE. UU., a larguísimas penas, incluso perpetua, las que cumplen hace más de diez años en diferentes cárceles de ese país, en condiciones particularmente duras, más allá de su consabida fama, puesto que el gobierno de ese país incluso les ha negado ver a sus esposas e hijos quienes viven en Cuba, al negarles el visado. Para que hablar de los presos mapuche.
No te estoy pidiendo que dejes de condolerte con la muerte de una persona sobre todo si con ella compartes una causa común contra la revolución cubana.
La cárcel es sin duda una experiencia humanamente dura para cualquiera, también lo es para los delincuentes comunes, como también debe haberlo sido para el señor Zapata. Sin embargo, no debes olvidar que tu nuevo paladín fue condenado en el contexto de un proceso penal por actos que en cualquier otro país serían penados con firmeza, por constituir delitos contra la seguridad interior del Estado.
Entonces tu planteamiento tiene un claro sesgo ideológico pues lo que pretendes es que Cuba permanezca impávido frente a los que financiados por la mafia de Miami atentan contra el sistema de gobierno que legítimamente se han dado los cubanos desde 1959 y que les ha dado a la totalidad de su población el más alto estándar regional en materias de salud, educación, cultura y múltiples ámbitos. Un Estado tiene el deber de defenderse.
El recurso de la huelga de hambre, como la protagonizada por el señor Zapata, y su trágica muerte a pesar de los cuidados médicos recibidos en el Hospital Hermanos Ameijeiras, naturalmente nos conmociona a todos. Sin embargo, creo que su lamentable muerte no puede ser empleada interesadamente - como lo haces tú - para justificar moralmente las posiciones de aquellos gobiernos, personas y organizaciones antagonistas de la República de Cuba.
Amigo, afortunadamente no serás tú ni Ampuero sino los cubanos los que erigirán a sus propios héroes y mártires y ahí estarán Fidel, Martí, Camilo, Che y los cinco cubanos presos en Estados Unidos. ¿Apostamos?

Saludos,

Matías Coll

Luis Mariano Rendón Escobar. dijo...

Estimado Matías,

En primer lugar agradezco tu comentario.

En segundo lugar, debo aclararte que esto no es un partido de fútbol, por lo tanto no sirve jugar al empate. Yo escribí sobre el gesto impactante de un hombre que dio su vida combatiendo no violentamente a una dictadura que no consiguió nunca arrebatarle su dignidad. Me haré cargo de tus comentarios a ese respecto.

Sin perjuicio de lo anterior, debo reconocer que tienes razón. No he tenido ni una palabra acerca de los espías de la dictadura castrista capturados en Estados Unidos mientras espiaban a las organizaciones del exilio cubano. Es cierto que entre ellas hay algunas que cometen actos de terrorismo. Hay otras que realizan una legítima lucha de oposición política a la dictadura que agobia Cuba. ¿A quiénes espiaban estos cinco? ¿O eran otros chivatos infiltrando a la comunidad cubana para después tomar represalias contra las organizaciones que luchan dentro de Cuba?. Recordemos que la DINA también tenía sus filiales que operaban en el extranjero y espiaban a los exiliados chilenos. De cualquier forma, ninguno de estos cinco le llega ni a los talones a Orlando Zapata, pues no han tenido ni la quinta parte de cojones que ese albañil para luchar por su dignidad desde la prisión. Es que para llegar a eso hay que tener una convicción muy fuerte respecto de la justicia de la propia lucha. Quizás los espías no tienen esa misma convicción.

En tercer lugar, debo constatar una contradicción en tu planteamiento. Sumándote al coro de la dictadura que ni siquiera respeta a un hombre que muere luchando por su dignidad, insinúas que se trataba de un delincuente común. Sin embargo, a reglón seguido, dices que fue condenado por delitos contra la seguridad del Estado, delitos típicamente políticos. ¿En qué quedamos?

Finalmente, y este es un punto que sí me parece de interés, tú defiendes el derecho del regimen cubano para perseguir actividades como las que realizó Zapata, que incluyeron, de acuerdo a los acusadores, recibir apoyos provenientes de Estados Unidos. Agregas que cualquier país legítimamente puede perseguir ese tipo de delitos. Yo te diría que concuerdo contigo, pero yo le agregaría un pequeño requisito: Cualquier país "democrático" legítimamente puede perseguir ese tipo de delitos. Una dictadura, que niega el acceso a los medios de comunicación y el acceso a un proceso de competencia a otros sectores políticos, no tiene legitimidad para perseguirlos por recibir apoyos externos. Si Cuba fuera un país democrático, esos opositores podrían recibir fondos públicos para hacer política, como los reciben los opositores en cualquier sistema normal, por ejemplo, a través de representantes parlamentarios. ¿O tú me quieres convencer que el régimen cubano es tan espectacular que no puede existir un grupo de ciudadanos mínimamente representativo que lo rechace?

En definitiva, defiendo el derecho de toda fuerza de resistencia a una dictadura para recibir apoyos externos, incluso de gobierno. Esa por lo demás ha sido, por ejemplo, la historia de la resistencia francesa combatiendo a los nazis, o para no ir tan lejos, la historia de la resistencia chilena, la que recibió recursos de diversas potencias, como Estados Unidos, la unión Soviética y también Cuba, la que aportó por cierto con cosas bastante más contundentes que grabadoras, teléfonos o cámaras fotográficas, que es aquello que les acusan haber recibido de la embajada norteamericana. Sobre este aspecto, antes que tú juicio o el de la dictadura castrista me quedó con el de Amnistía Internacional, que al adoptar a Zapata y otros 54 presos como "prisioneros de conciencia", acreditó que ni usaron la violencia ni estaban al servicio de una potencia extranjera. Sencillamente, se los condenó por realizar legítimas actividades de oposición política, en las que efectivamente, recibieron un también legítimo apoyo de un gobierno extranjero.

Bueno, eso por el momento, con un saludo cordial.